Hámster sirio (dorado), todo lo que debes saber para tenerlo de mascota

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hámster sirio o dorado

El hámster sirio, también denominado hámster dorado, es un mamífero integrado en la familia Cricetidae, proveniente de Siria y vive en ese lugar como animal salvaje en su hábitat natural, aunque es más abundante como mascota, de hecho es muy frecuente encontrarlo en tiendas de animales. Cada día es más difícil hallarlo en la naturaleza, ya que está en peligro de extinción, la IUCN lo evalúa como vulnerable ante una disminución considerable de la población, especialmente debido a la destrucción de su hábitat, así como el uso de pesticidas por parte de agricultores que lo consideran como plaga para sus cosechas.

En un principio estos animales eran capturados con fines de investigación en laboratorios, también en universidades, incluso podían observarse en zoológicos. A partir de 1900 se popularizó como animal de compañía y fue en 1945 cuando en Inglaterra se crease el primer club de hámster.

Si te gustan los roedores como mascotas, este hámster sirio o hámster dorado es una muy buena opción. A continuación, te contamos todo para que lo tengas de la mejor forma posible y que logres desarrollar con él un hermoso vínculo.

Características físicas del hámster sirio

El hámster sirio es uno de los más grandes hámsteres que existen: su longitud promedio es de 15 cm, mientras que su peso promedia los 120 grs. Inicialmente su pelaje era dorado, tal como su nombre lo indica, pero actualmente y gracias a la selección genética que algunos criadores consiguieron manejar, podemos encontrar ejemplares rojos, negros, marrones, blancos y grises. El pelaje se presenta más intenso en la zona del lomo, mientras que la parte que recubre su panza es más clara. El pelo puede ser corto o largo, los ejemplares que lo tienen largo son denominados hámster de Angora o variante tipo rex. Por todo ello, teniendo en cuenta las distintas variedades, es más plausible denominarlo hámster sirio en lugar de hámster dorado.

Desde sus mejillas hasta sus hombros se extiende un par de bolsas que se llaman abazones, las cuales cumplen con una función vital para el hámster, ya que en ellas pueden almacenar comida. Si bien cuando son nuestras mascotas siempre contarán con el alimento, no ocurre lo mismo en la naturaleza, ámbito en el cual la reserva de provisiones puede determinar la diferencia entre la vida y la muerte del animalito. Lo sorprendente es que son los abazones son tan flexibles y espaciosas que dentro de ellos entra gran cantidad de comida.

Carácter y comportamiento

Dentro de las especies de hámsteres, el hámster sirio es uno de los más tímidos y retraídos de todos. La dinámica de interacción entre ellos y sus dueños debe ser tranquila y basándose en respetar el ritmo del roedor, nunca queriendo nosotros llevarlos a un punto de juego en el que terminarán sintiéndose incómodos. Esta especie no es ni juguetona ni sociable, por lo que muchas personas manipulándolo a la vez o tomar contacto con otros roedores terminará por estresarlo.

Es descrito como territorial, nocturno y solitario, los juveniles pueden mantenerse cierto tiempo juntos, pero los adultos llevan vida solitaria y no conviven en comunidad, si se pretende asociarlos, habrá enfrentamientos que concluirán en batallas encarnizadas. El hámster sirio presenta glándulas olorosas que le sirven para marcar su territorio, además el olfato es una de sus principales fuentes de comunicación. A bajas temperaturas pueden ralentizar su metabolismo e hibernar.

Cuando queramos tenerlo en nuestras manos para generar un contacto más cercano y desarrollar una relación mascota-dueño, primero debemos hacer que se acostumbre a nuestra voz, a nuestro olor y presencia. Para ello le hablaremos mucho y de forma pausada y dulce, le daremos comida de nuestra mano y, cuando nos percatemos de que nos reconoce, entonces sí habrá llegado el momento de tomarlo en nuestras manos. Por supuesto que jamás deberemos intentar tomarlo cuando está durmiendo, ya que si bien el hámster dorado no suele morder, sí puede hacerlo si se asusta. La forma correcta de cogerlo es con las manos ahuecadas, sin que se sienta forzado, las manos deben de estar a nivel de su vista, no desde arriba, puesto que le intimidará y se mostrará más arisco.

Hábitat casero para el hámster sirio

Necesitarás una jaula con mucho espacio, que puede ser tipo barrote o de cristal (urna de terrario), una rueda (aunque no te preocupes si no la usa tanto como esperas, ya que es una especie menos activa que las demás), un nido para dormir y un fondo impermeable. Si no se dispone de nidos, ellos mismos construirán un refugio si se le proporciona lecho: sustrato especial para hámster, viruta…

Una vez por semana es necesario retirar la grava que cubre el fondo y desinfectar la bandeja, así como también habrá que tirar todo resto de comida que el hámster sirio haya dejado escondido en alguna parte de la jaula. Se puede aprovechar para controlar sus uñas y si crecen en exceso cortárselas.

Una correcta alimentación hámster dorado

La base será una ración especialmente para hámsteres, la cual consiste de semillas y cereales, los preparados industriales cuentan con la ventaja de que ya contienen un gran número de aportes que requieren para nutrirse adecuadamente, pero también le daremos frutas y verduras frescas, tales como manzanas, peras y zanahorias, entre otras.

Ramas frutales o bloque de minerales son relevantes, puesto que no dudan en roer y será ventajoso para limar sus dientes.

Reproducción del hámster sirio

La diferencia de sexo es apreciable observando la distancia entre ano y orificio sexual, en machos es mayor, además en edad adulta tienen los testículos descendidos.

La edad idónea de reproducción del hámster dorado es a partir de los cuatro meses de edad. En la hembra se aprecia el celo si se acaricia el lomo, ya que la parte inferior la eleva hacia arriba. Es mejor que se emparejen en un lugar neutro para evitar confrontaciones.

La gestación dura aproximadamente unos 16 días. El crecimiento de las crías es rápido, en dos semanas están en condiciones de abandonar el nido y en cuatro semanas de vida pueden llevar una vida independiente. Durante la etapa de lactancia conviene no manipularlos, puesto que si la madre detecta olores desconocidos puede comerse fácilmente a sus crías.

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