Leptospirosis canina, información de la enfermedad

Leptospirosis canina
Perro doméstico

Etiología, origen de la enfermedad

La leptospirosis canina es una enfermedad bacteriana producida por una bacteria llamada Leptospira interrogans. Está distribuida mundialmente y afecta a multitud de especies entre la que destaca el perro. Existen diversos serotipos, las más frecuentes en el perro son Leptospira icterohaemorragiae, Leptospira canicola y Leptospira grippotyphosa. Además, se trata de una zoonosis, por consiguiente puede existir riesgo de trasmisión en humanos.

Son bastante sensibles a las condiciones ambientales y sobreviven transitoriamente en el pH urinario. Sus condiciones óptimas son:

  • Agua dulce
  • pH neutro
  • 0-25ºC

Epidemiología y trasmisión

La leptospirosis canina se trasmite de forma:

Indirecta

  • Por contacto con el suelo, vegetales o aguas contaminadas, principalmente mediante deposiciones en esos lugares de otros animales infectados, como el caso de ratas, que infectan sobre todo a los perros e incluso también pueden contagiar a personas.

Directa

  • Venérea
  • Transplacentaria
  • Mordeduras
  • Ingestión de carne infectada

Patogenia y desarrollo de la leptospirosis canina

Penetra por membranas mucosas o heridas. Entrará y se multiplicará rápidamente en sangre, y la extensión del daño dependerá del estatus inmunitario del animal y de la cepa de Leptospira que penetre.

En la mayoría de animales colonizará los riñones. Pero frecuentemente también afectará al hígado, provocando ictericia. Si invade el sistema nervioso puede producir una meningitis. También puede ocasionar abortos en hembras gestantes.

Síntomas en la enfermedad

Los síntomas en perros pueden ser leves o muy graves, muchos cánidos que se recuperan de esta enfermedad se convierten en portadores, por lo que será necesario extremar precauciones para evitar el contagio a otros perros e incluso a personas. El portador renal de Leptospira excreta la bacteria a través de la orina.

Leptospirosis agudas

Forma aguda

– Bacteriemia masiva, fiebre, postración y muerte.

– Problemas de coagulación (melena, petequias –pequeños derrames subcutáneos-, epistaxis).

Forma icterohemorrágica

-Hipertermia, vómitos, depresión, ictericia, bilirrubinuria, albuminuria.

Leptospirosis subagudas o crónicas

– Problemas renales crónicos.

– Hepatitis crónica activa.

Otros síntomas

  • Faringitis, disnea, edema pulmonar…

Diagnóstico y tratamiento

– Pruebas diagnósticas y análisis de sangre y orina para valorar la presencia de la enfermedad:

  • Leucocitosis y trombocitopenia.
  • Alteraciones bioquímicas en riñón e hígado.

– Test específicos para determinar la presencia de Leptospira en sangre.

Para el tratamiento de la enfermedad, en la clínica veterinaria se suministra al perro afectado determinado fármacos, como los antibióticos, y otros medicamentos especialmente indicados para la paliación de otros efectos. Tratamientos de sostén y sintomáticos. Higiene y limpieza, tanto ambiental como del propio perro infectado.

En el mercado existen vacunas que inmunizan a los perros frente a la leptospirosis canina, sus principales inconvenientes radican en que se precisan numerosas dosis para conferir inmunidad al cánido, además ésta tiene una duración bastante corta, por otro lado, la vacuna, si bien protege frente a la patología clínica, lo cierto es que un animal vacunado puede contraer la infección y a su vez trasmitirla a otros animales o personas.

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