Gato somalí, estándar y cuidados

Gato somali
Gato somalí
© Heikki Siltala

Origen y estándar

El gato somalí es oriundo de los Estados Unidos y Canadá, también es denominado Longhaired Abyssinian. Se diferencia del Abisinio principalmente en su pelaje, que es de tipo semilargo y duro, en un principio estos gatos se descartaron para la cría, pues se los consideraban ejemplares defectuosos; con posterioridad, se empezaron a seleccionar de entre las camadas de gatos abisinios, originándose esta raza de gatos tan peculiar, gracias a criadores célebres de la época como Evelyn Mague, Do Riching, Mary Mailing y Ken Mac Gill.

Se ha sugerido que este pelo característico en la raza es fruto del cruce de gatos abisinios con persas y angoras, en su genética se consolidó el carácter típico del manto allá por el año 1967. En 1978 fue reconocido como raza por parte de la CFA, otras asociaciones como FIFe lo hicieron en 1982. TICA revisó su estándar por última vez en el año 2008 estableciendo las reglas definitivas que debe presentar el gato somalí para su enjuiciamiento en exposiciones felinas.

Cuidados de gato Somalí

Para el mantenimiento de su manto basta con cepillarlo cada 8 días, en la etapa de muda es necesario realizarlo diariamente. Como otras razas de gatos precisa cuidados relacionados con su higiene: limpieza de ojos y orejas, corte de uñas y algún baño cuando sea necesario. Es importante que lleve un control veterinario, especialmente para establecer un calendario de vacunas, exploraciones y sus correspondientes desparasitaciones.

Carácter, comportamiento socialización

El gato somalí tiene un carácter sociable, juguetón, bastante activo y atlético, por lo que no está mal de disponer de un buen espacio para que se ejercite diariamente; es un felino muy sociable, dulce, incluso menos posesivo que el abisinio. Prefiere espacios amplios, en pisos y apartamentos se encuentra bastante limitado. No le molesta la presencia de niños, incluso con buena educación acepta a otras mascotas.

Estándar del gato somalí

Cuerpo

El cuerpo del gato somalí es elegante, de longitud media, firme, flexible y musculoso. El cuello es delgado, dando una apariencia general de un cuerpo longilíneo, con un peso que puede comprender entre 4 a 5 Kg. La espada se presenta un poco arqueada.

Cabeza

La cabeza en forma de cuña moderada y con contornos suavemente redondeados. La nariz es de longitud media, con hocico moderado. El perfil ligeramente encorvado, sin stop y con un mentón fuerte y firme.

Las orejas son grandes y están bien separadas. Ellas son anchas en la base y ligeramente redondeadas en las puntas. Los penachos son deseados al igual que una pequeña mancha en la zona dorsal de la oreja.

Los ojos son grandes, brillantes y expresivos, ligeramente almendrados, bien separados. El color de ojos es puro y claro, de ámbar a verde. En las variedades plateadas el verde es el preferido. El borde de los ojos del color del ticking. Debajo de los ojos destaca una mancha oscurecida en posición vertical.

Extremidades

Las patas vigorosas, largas y delgadas, pies estrechos y ovalados. La cola larga, es fuerte en la base y terminando en punta afilada, con tendencia a mantenerse erguida.

Manto

El manto es de longitud media, fino y lustroso con subpelo denso, volante deseado. La cola está bastante tupida de pelo, semejante a la de un zorro. La cabeza y parte delantera de sus extremidades presentan menos pelo que el resto del cuerpo.

Ticking

Dobles o preferentemente triples bandas pigmentadas de tono oscuro y claro sobre cada pelo, con la punta oscura. El ticking será extendido regularmente y sin rayas sobre el cuerpo. El pecho, el vientre y el lado interior de las piernas sin ticking, coloreados por el color de base correspondiente.

Variedades de color

No plateados: ruddy (liebre), azul, chocolate, sorrel (canela), cervato.

Plateados (silver): plata negro, plata azul, plata chocolate, plata sorrel, plata cervato.

Gato somalí precio

El gato somalí es un minino de raza y como tal tienen un coste de adquisición, su precio varía dependiendo de si se compra para reproducción y exposición o simplemente como animal de compañía,  en este último caso su precio será inferior. Los de exposiciones están más seleccionados desde el punto de vista morfológico y su coste en el mercado es superior. Si es nacional siempre supone un ahorro considerable en gastos relacionados con su transporte al correspondiente país de destino. Adquirir un ejemplar es posible contactando con asociaciones felinas, las cuales disponen de listados de criaderos dedicados exclusivamente a esta raza. Una vez contactado con un criadero se puede negociar el precio y las condiciones de entrega del animal. No es un gato de poco coste económico.

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