Corte de orejas en perros, procedimiento y efectos sobre el animal

Corte de orejas en perros


El corte de orejas en perros (otectomía) se encuentra dentro de las cirugías que más habitualmente se han realizado sobre la especie con fines de manejo y estéticos. Su comienzo tuvo lugar junto con el surgimiento de las primeras razas de perros utilizadas principalmente para caza, pastoreo y guardia.

El corte de orejas en perros para fines únicamente estéticos es un procedimiento actualmente regulado por organismos de diferentes países, dado los efectos negativos sobre el animal.

Breve reseña histórica sobre el corte de orejas en perros

El corte de orejas en perros comenzó particularmente con el surgimiento de las primeras razas seleccionadas genéticamente para la caza. Los ejemplares desarrollados para la caza se destacan por poseer las orejas particularmente largas y caídas; esa conformación constituía para ese entonces una cualidad que los exponía fácilmente a ser lesionados por sus presas.

La caza fue la primera actividad que los perros domésticos compartieron con el hombre, pero la modificación estética de estos animales se aprovechó posteriormente en ejemplares utilizados para la guerra.

El corte de orejas en perros fue también llevado a la práctica en perros de guardia y razas de pastoreo. En el caso de las razas de guardia, la cirugía buscaba principalmente conseguir un aspecto más agresivo y temible del ejemplar. En los animales utilizados para pastoreo, en cambio, la modificación estética evitaba que estos fueran lesionados al defender al ganado de sus principales depredadores como lobos y zorros (accede a la ficha del zorro ibérico).

El uso del perro para caza, guardia y principalmente pastoreo ha variado hoy significativamente. Sin embargo, aquello que comenzó siglos atrás por un interés funcional y de trabajo, se continuó sin interrupciones dando lugar a los diversos estándares raciales exigidos en concursos y exhibiciones.

Entre las razas históricamente afectadas se encuentran el bóxer, dóberman, shnauzer en sus diferentes tamaños, gran danés, pitbull, así como diversas razas de pastores y terriers.

Procedimiento quirúrgico

El corte de orejas en perros con fines principalmente estéticos -otectomía estética- se realiza durante las primeras semanas de vida del animal, cuando las orejas no se encuentran aún con su forma y orientación definitivas.

El órgano auditivo se compone de un oído externo, un oído medio y uno interno. La parte externa está conformada por el pabellón auricular y el conducto auditivo que termina en la membrana timpánica. El pabellón auricular posee un interior cartilaginoso, y está recubierto externamente por piel y pelos. En la especie canina, la porción auricular externa es movilizada por gran cantidad de músculos, es una zona altamente vascularizada y con mucha inervación sensitiva.

Como todo animal que se somete a cirugía, debe ser evaluado primero clínicamente para determinar su condición de apto.

La zona a intervenir se prepara inicialmente con antisépticos específicos en concentraciones adecuadas. Durante el procedimiento quirúrgico se remueve parte del pabellón auricular, cuya cantidad y ángulos de corte dependen de cada raza. Se tiene también en cuenta el tamaño adulto del ejemplar para evaluar la cantidad de pabellón a ser removida. En algunos casos se puede recurrir a la utilización de moldes específicos cuyas medidas cumplen con los estándares aprobados.

Posteriormente a la otectomía, se fija con vendaje y diversos elementos específicos para mantener las orejas en su nueva posición hasta la recuperación total del órgano.

Ambos pabellones quedan finalmente en posición erecta sostenidos naturalmente por el cartílago y los músculos de la zona.

Como en toda cirugía, es imprescindible el seguimiento posterior del animal intervenido.

Efectos de la otectomía sobre el animal

El sentido de la audición en los perros se encuentra muy desarrollado. La gran movilidad proporcionada por la musculatura de los pabellones les permite dirigir el órgano hacia las fuentes de sonido, lo que hace a este sentido todavía más eficiente. Las orejas cumplen también un rol muy importante en la comunicación y supervivencia de la especie. Les permiten expresar diferentes señales como agresividad, precaución, sumisión, etc.

Es posible comprender entonces que el corte de orejas en perros puede interferir de manera significativa en su conducta.

A su vez, teniendo en cuenta que se trata de una cirugía, la otectomía estética representa un importante riesgo para el animal. Pueden surgir complicaciones durante la anestesia, infecciones postquirúrgicas o inconvenientes para la cicatrización de la herida. Incluso sin complicaciones, el curso posterior a este tipo de cirugías resulta siempre muy doloroso.

Algunos autores han llegado a sostener ciertos beneficios de la otectomía sobre la salud del animal. Entre estos beneficios se destacó que podía disminuir la probabilidad de desarrollar otitis, teniendo en cuenta que con la cirugía se mejora la ventilación del oído externo. Esto no pudo ser demostrado científicamente y generó al mismo tiempo grandes controversias.

Situación actual del corte de orejas en perros

La práctica de corte de orejas en perros está actualmente regulada y desautorizada en muchos países del mundo, precisamente por no tener indicaciones terapéuticas que la justifiquen profesionalmente.

Muchos organismos de referencia para la medicina de pequeños animales, la reconocen como una cirugía que persigue fines únicamente estéticos sin beneficio alguno para el animal.

El cambio global de criterio y la concientización sobre la importancia del bienestar animal en el mundo, continúan desplazando esta práctica disminuyendo cada vez más su presencia en la clínica de pequeños animales.

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