Hibernación de reptiles, una revisión a ofidios, serpientes y lacertilios

Hibernación de reptiles, brumación
Hibernación de reptiles

En este artículo hablamos de la hibernación de reptiles, término que cierta comunidad científica lo denomina brumación, al presentar ciertas características que difiere de la hibernación en mamíferos.

Durante la hibernación de reptiles y en el caso de las especies tolerantes a la congelación, la sangre y todos los demás fluidos al exterior de las células eventualmente se congelan. Los reptiles son menos dependientes de un suministro regular de alimentos que los mamíferos, y pueden entrar en hibernación casi por voluntad, sobreviviendo con una pequeña cantidad de grasa almacenada, la cual dura más tiempo en vista que requieren menos energía para sobrevivir. En el proceso de hibernación de reptiles, el nivel de glucosa en la sangre, el contenido de glóbulos rojos, la hemoglobina y la proteína sérica decrecen aproximadamente por 62,35%, 34,18%, 35,33% y 7,9% respectivamente. A su vez, en la hibernación de reptiles, el nitrógeno no proteico se incrementa en un 115,27%, lo que se debe a la acumulación de metabolitos finales excretores nitrogenados.

Hibernación de reptiles y su relación con el hábitat

La mayoría de los reptiles evitan la congelación, al encontrar un lugar donde estén protegidos de la helada. En este contexto, el suelo y el agua actúan como depósitos de calor, y los hibernadores hacen pleno uso de su protección.

Las tortugas acuáticas por su parte, permanecen en el agua bajo el hielo, donde la temperatura es justo por encima de la congelación, por más frío que sea a nivel del suelo. A su vez, los hibernadores terrestres como es el caso del monstruo de Gila, la tortuga del desierto o el lagarto de cristal, entran en el suelo bajo la línea de hielo, con el fin de beneficiarse de la temperatura y humedad uniformes allí. Otros, como las serpientes de liga, utilizan grietas naturales o cuevas de piedra caliza en Manitoba que dan acceso a la profundidad de la tierra. Además, muchos reptiles hacen uso de los agujeros abandonados de roedores, especialmente ardillas de tierra y de algunos carnívoros como tejones, zorros y zorrillos, para evitar las temperaturas de congelación por encima del suelo.

Hibernación de reptiles lacertilios

En las zonas templadas, su habilidad para hibernar les permite vivir en regiones con veranos cortos, aunque con largos y duros inviernos. Los lagartos de las zonas que experimentan los inviernos sub-congelados no pueden vivir sin hibernar. Torpor significa almacenar alimentos internamente y encontrar hibernáculos adecuados para sobrevivir a la congelación.

En la hibernación de reptiles lagartos se desconoce si alguna especie posee la capacidad de sintetizar compuestos crioprotectores o anticongelantes como la tortuga pintada y los anfibios, en los cuales estos compuestos les permiten sobrevivir muchos grados bajo cero. En todos, excepto las regiones más meridionales de América del Norte, el proceso de hibernación de reptiles lagartos es esencial para sobrevivir y la duración de su latencia varía en función del clima local.

Hibernación de reptiles ofidios

Mientras que las serpientes de las tierras bajas tropicales no están adaptadas para la hibernación y una caída en la temperatura puede ser perjudicial y potencialmente mortal, las serpientes del norte han evolucionado para hibernar, cuando la temperatura ambiente baja cerca de la congelación y de hecho, deben hacerlo para sobrevivir. A su vez, todas las serpientes pueden hibernar tanto a temperaturas sub-congeladas como en el sur de Canadá y Norte de Estados Unidos, como las serpientes de cascabel acostumbradas a temperaturas muy altas de verano las cuales hibernan, aunque los inviernos son bastante suaves.

Hibernación de reptiles quelonios

En las latitudes templadas los testudines evitan los extremos en temperatura, hibernando en invierno. La mayoría de hibernación de reptiles tortugas se produce cuando la temperatura esta entre 5.58 ºC y 7.08 ºC.

Tortugas terrestres

Las tortugas terrestres pueden hibernar bajo una cubierta superficial de tierra como las tortugas de caja, o simplemente pueden empujar debajo de un espeso arbusto y permanecer allí semi-expuestas al frío como la tortuga de Texas Gopherus berlandieri, otras especies se hunden profundamente, por ejemplo la tortuga del desierto Gopherus agassizi. A su vez, las tortugas en preparación para la latencia, dejan de alimentarse a medida que la hibernación se acerca, ya que durante este proceso, su metabolismo se cierra prácticamente y su intestino no puede hacer frente a los alimentos no digeridos. Por su parte, las especies de madriguera seleccionan un suelo ligeramente húmedo para sus túneles, lo cual reduce el riesgo de pérdida de agua por evaporación y deshidratación rápida.

Tortugas acuáticas

Las tortugas acuáticas hibernan en el fondo de su estanque, ya sea totalmente expuestas, bajo los escombros o enterradas en el barro solo con sus cabezas descubiertas. Su necesidad de oxigeno se reduce drásticamente buscando proporcionar las necesidades básicas de su metabolismo disminuido. Para producir la energía necesaria a este metabolismo reducido a alrededor de 10% de su tasa normal, las tortugas almacenan lípidos en manera de grasas y como glucógeno. A su vez, son capaces de sobrevivir en vista que el glucógeno se desdobla por proceso de glucolisis sin necesidad de oxígeno. El ácido láctico producido por este proceso que normalmente seria tóxico, es tamponado por calcio y magnesio extraídos de los huesos y la concha de la tortuga.

Referencias

  • Haggag, G., Raheem, K. A., & Khalil, F. (1966). Hibernation in reptiles—II. Changes in blood cell glucose, haemoglobin, red blood cell count, protein and non-protein nitrogen. Comparative biochemistry and physiology, 17(1), 335-339.

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