Hormigas domésticas, Messor barbarus

Hormigas doméstica, messor barbarus
Hormigas doméstica
© Alexey Romanov

En este artículo hablamos del cuidado de las hormigas domésticas, especialmente de la especie Messor barbarus, que es una de las más fáciles de mantener en cautividad. Es importante saber que las hormigas son animales invertebrados artrópodos integrados en la clase Insecta.

Seguro que la mayoría de vosotros ha cogido de pequeño hormigas con la mano, ha jugado con ellas e incluso le habéis dado algo de comida para ver cómo conseguía transportarlo. Efectivamente estos animales invertebrados consiguen despertar nuestra curiosidad e incluso algunas personas se deciden a tenerlas en casa como mascotas pero … ¿Cómo podemos criar hormigas domésticas?

¿Qué tipo de hormiga necesito?

En primer lugar, debemos decidir qué tipo de hormiga queremos criar. Esto dependerá principalmente de dos factores: la región donde residamos, ya que existen más de 10.000 especies diferentes en todo el mundo, y el tiempo que queramos invertir en sus cuidados. Es importante escoger una hormiga que ya esté presente en nuestra región así evitaremos siempre la introducción de una especie invasora si, en el peor de los casos, se escapa de nuestro terrario.

De entre todas las especies que existen en España, la hormiga Messor barbarus es una buena elección para introducirnos en el mundo de la mirmecología, ya que es un invertebrado fácil de observar, requiere pocas cantidades de alimento y no es agresiva. Lo ideal es que adquieras individuos adultos para garantizar la supervivencia de tu primera colonia, pues éstos son más fáciles de mantener.

Características de Messor barbarus

La especie Messor barbarus pertenece a la familia de los formícidos, abarca un número amplio de individuos que se caracterizan en la presencia de un aparato bucal masticador, antenas geniculadas y una cintura que une el abdomen y tórax mediante uno o dos anillos. Otras integrantes del grupo también son seleccionadas para mantenerlas en cautividad como hormigas doméstica, por esa razón hemos creído oportuno hacer una breve introducción para conocer mejor a la familia Formicidae.

Formícidos, la familia formicidae

La familia de los formícidos son hormigas coloniales con diferentes roles comunitarios, los reproductores son alados y el resto se especializan en diferentes tareas, por esa razón son denominadas hormigas obreras o ápteros, en la medida que son infértiles y en consecuencia no pueden reproducirse, se organizan en diferentes castas para la distribución del trabajo. La hembra reina es la encomendada a poner huevos tras su fecundación, la cual se realiza mediante vuelos nupciales. El macho muere una vez fecundada a la hembra.

Una vez que la hembra ha encontrado un lugar idóneo para la puesta de huevos, se desprende de sus alas, comienza la puesta y nacen las larvas, que requieren alimentarse para subsistir. En los formícidos, el alimento de estas primeras larvas, así como de su progenitora, puede realizarse de dos maneras, bien mediante salidas al exterior de la hembra, comportamiento presente en grupos más primitivos y a los que ciertos científicos han denominado “clausura intermitente”; bien sin salida al exterior “clausura integral”, en este último caso la hembra aprovecha sustancias provenientes de histólisis de músculos alares, tejidos adiposos e incluso, en casos más extremos, puede alimentarse de parte de su propia prole para asegurar su subsistencia y una parte de la descendencia.

El hormiguero de la familia Formicidae se compone de diferentes cámaras que se conectan mediante galerías, cada cámara tiene un fin específico: puesta de huevos, depósito de pupas, almacenamiento de comida, etc.

Messor barbarus y las subespecies

Concretamente la especie Messor barbarus es principalmente granívora, es decir, se alimenta de granos y ocasionalmente es carroñera. Su hábitat natural son las zonas de prado y se distribuyen por toda la cuenca mediterránea.

Esta especie en cautividad son bastantes tranquilas. Es importante saber que son monogínicas, es decir, que únicamente toleran una reina por colonia. Dentro de su comportamiento destacamos también la capacidad que presentan para alimentarse unas a otras o incluso para transportarse entre ellas. La colonia se conforma de una reina que mide aproximadamente 1,3 cm, machos con cerca de 0,8 cm y obreras de 0,4 hasta 1,2 cm.

Se reconocen siete subespecies:

  • Messor barbarus barbarus
  • Messor barbarus gallaoides
  • Messor barbarus mediosanguineus
  • Messor barbarus nigricans
  • Messor barbarus politus
  • Messor barbarus sahlbergi
  • Messor barbarus santschii

¿Cómo consigo una reina?

Tenemos básicamente dos opciones para conseguir una hormiga reina. La primera, y tal vez la más sencilla, comprarla. Podemos adquirirla a través de algún contacto o por internet, existen numerosas páginas web de invertebrados que venden reinas e incluso colonias completas con individuos adultos y también foros donde es posible intercambiarlas.

La segunda opción consiste en conseguir la reina del medio natural. Para ello es necesario esperar a la época de vuelo nupcial que en esta especie, Messor barabarus, se realiza entre los meses de septiembre y octubre. Esta opción si somos principiantes es más compleja puesto que tenemos que conocer bien la fisionomía de la misma para su correcta identificación.

Cuidados de la hormiga Messor barbarus

Facilitamos algunos consejos relacionados con los cuidados y reproducción de la especie Messor barbarus.

Cría o reproducción

Ya hemos adelantado la reproducción aunque a nivel de la familia de los formícidos, desde el punto de vista de la hormiga Messor barbarus, el procedimiento o ciclo reproductivo es el siguiente:

La reina pondrá una serie de huevos de donde saldrán hormigas aptas para reproducirse, tanto hembras (denominadas comúnmente princesas) como machos. La función de estos individuos, al desarrollarse, es abandonar el nido e intentar aparearse con machos y hembras de otras colonias.

Aquellas hembras que sean fecundadas se arrancarán las alas y harán un nuevo nido garantizando así nuevas generaciones y la dispersión de la especie. Con la energía de los músculos alares comenzarán a poner los huevos de la nueva colonia, de éstos surgirán las primeras hormigas que ayudarán a la reina, las cuidadoras, de pequeño tamaño y con una esperanza de vida corta. Conforme la reina se vaya fortaleciendo el número de huevos aumentará y el tamaño de las nuevas hormigas también, adquiriendo así diferentes roles como obreras, exploradoras o soldados. Finalmente al madurar la colonia aparecerán nuevas princesas y machos dando inicio a un nuevo ciclo.

Alimentación

La hormiga Messor barbarus no necesita grandes cantidades de alimento. El tipo de granos que podemos aportar puede ser una mezcla de pipas, trigo y alpiste, por ejemplo, y de vez en cuando se puede añadir a la dieta algunos tenebrios muertos. También es recomendable colocar cada 15 días una gota de agua azucarada o miel para que la reina logre desarrollarse mejor y concluya su ciclo reproductivo en buenas condiciones. Es imprescindible dejarles una fuente de agua.

Hormiguero

Para la elección del hormiguero debemos tener en cuenta principalmente dos factores: el tamaño de nuestra hormiga y las necesidades de humedad de la especie en concreto. En nuestro caso, podríamos proporcionar a nuestra nueva colonia un hormiguero de escayola o corcho con varias galerías, realizado en un bote de cristal o en un terrario para facilitar su observación. En esta especie es muy importante mantener una ventilación y humedad adecuada, entre el 65 y el 90%. La temperatura ideal se encuentra entre los 25 y los 30 ºC, por debajo de los 15º entran en un estado de letargo.

En cuanto a la ubicación del hormiguero, las hormigas generalmente prefieren la oscuridad, por tanto, es mejor colocarlo en un lugar que reciba luz natural durante una buena parte del día pero no sol directo. Igualmente es recomendable tapar al menos una de las galerías generando una mayor oscuridad para que la reina pueda sentirse más cómoda.

En resumen, las características que debe tener nuestro hormiguero son: buena visibilidad, para tener un control sobre nuestra colonia; fácil manipulación, por si tuviésemos que intervenir ante cualquier problema que pueda surgir; sustrato que mantenga correctamente la humedad y sobre todo que las hormigas estén cómodas.

Comprar terrario de hormigas

En el mercado existen kits de hormigueros, algunos acrílicos que facilitan su limpieza, también sustratos y accesorios relacionados con iluminación y temperatura. Para los más atrevidos, los accesorios individuales son una buena opción para la construcción de un hormiguero más acorde con las exigencias y gusto de su cuidador.

Otros datos. Curiosidades

Los antepasados de las hormigas se remontan al período Cretácico medio, entre 110 y 130 millones de años. Estos animales evolucionaron de unos antepasados similares a una avispa y posteriormente se diversificaron debido al aumento de alimento.

El género Messor ya se hacía mención en algunos proverbios de Salomón. Este tipo de hormigas han sido consideradas como un ejemplo de “sabiduría”, ante la habilidad de almacenar comida a modo de provisión y hacer uso del recurso en los periodos en que escasea el alimento.

La mirmecología es una especialidad zoológica que se encarga de estudiar la evolución, desarrollo y comportamiento de las hormigas.

Existen discrepancias por parte de la comunidad científica sobre si las hormigas coloniales pueden presentar algún tipo de lenguaje, aunque no está del todo claro, lo cierto es que los individuos de una comunidad se reconocen mediante olores, pueden emitir señales de peligro e incluso de ayuda para el transporte de alimentos, todo ello a través de ciertos movimientos y vibraciones corporales.

Clasificación, taxonomía de Messor barbarus

Reino: Animalia, seres vivos no fotosintéticos, con capacidad de movimientos.
Subreino: Eumetazoa, presentan tejidos y órganos.
Filo: Arthropoda, artrópodos.
Clase: Insecta, insectos.
Orden: Hymenoptera, himenópteros.
Superfamilia: Vespoidea, vespoideos.
Familia: Formicidae, formícidos.
Género: Messor
Especie: Messor barbarus. Linnaeus, 1767

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