Peces más feos del mundo: susto bajo el agua

Peces más feos del mundo

La naturaleza es sabia, pero, así como hay animales hermosos, hay otros que no resultan muy agraciados, al menos ante los cánones humanos. Un pez sin piel ni huesos, otro venenoso al extremo de causar la muerte, uno con los dientes bien asomados que le confieren un aspecto fiero. Así son los especímenes que integran la lista de los peces más feos del mundo.

Con uno con el que hay que tener extremo cuidado es con el pez piedra, habitante de las aguas de los océanos Índico y Pacífico, en particular cerca de Australia y Malasia. El contacto directo con las aletas dorsales de este animal es potencialmente mortal, gracias a las neurotoxinas que dispara como defensa.

Otro feo habitante de los océanos es el rarísimo pez borrón, o pez gota. Llamado científicamente Psychrolutes marcidus, carece de esqueleto y músculos. Tampoco tiene vejiga natatoria, sino que está compuesto de una sustancia gelatinosa, menos densa que el agua, y flota libremente sobre el fondo del océano.

Vive sobre el fondo del mar entre Australia y Tasmania. Por lo inaccesible de su hábitat, entre 600 y 1.700 metros de profundidad, ha sido imposible fotografiarlo en estado silvestre y solo se ha logrado hacerlo en cautividad.

El pez luna, otro de los peces más feos del mundo

El pez luna, de nombre científico Mola mola, está también entre los peces más feos del mundo. Se trata del pez óseo más pesado, con una media que supera la tonelada y con ejemplares que han llegado a los dos mil kilos y tres metros de longitud. Vive en todos los mares del mundo y su carne es muy apreciada en Japón y Corea del Sur, pero está prohibida en la Unión Europea.

Ovalado y aplanado, el pez luna no tiene cola, de hecho eso le confiere su aspecto horrible. Luce como una cabeza de pescado cortado a la mitad. Si extiende sus aletas dorsales es simétrico, tan largo como ancho. Regularmente queda atrapado en redes o es amenazado por las focas y los tiburones, de quienes es alimento. Él come muchas medusas, la base de su dieta.

Un lobo del fondo de los mares

El pez lobo tiene una muy desarrollada dentadura, con prominentes colmillos y laterales en forma de molares con los que puede romper conchas de moluscos, la base de su alimentación. Los ejemplares más grandes capturados han medido metro y medio. Sus dientes marcados y hacia afuera le confieren un aspecto terrorífico.

El tiburón duende entre los peces más feos del mundo

El tiburón duende también integra la lista de los peces más feos del mundo. Se trata de un escualo que puede llegar hasta 700 kilos de peso y seis metros de largo. Tiene una prolongación del hocico sobre un par de mandíbulas que se mueven hacia adelante cuando mueve la boca. Además, tiene un extraño color entre blanquecino y rosado pálido.

Los macrúridos, feos y desproporcionados

También llamados peces colas de rata, tienen una muy larga cola en comparación con el resto del cuerpo, triangular y pequeño. Viven en el fondo de todos los océanos y mares del mundo, también son característicos por los grandes ojos que llevan a ambos lados de la cabeza. Son típicos habitantes abisales.

Una luz para engañar a sus presas

El pez rape abisal, también llamado diablo negro, es una criatura de dientes afilados y prominentes que lleva en la nariz una suerte de antena con punta luminiscente, que atrae a otros peces que la confunden con gusanos u otros organismos.

Este animal tiene una cualidad adicional: puede atrapar a sus presas con su gran boca, teniendo la capacidad de engullir a ejemplares dos veces más grandes que su tamaño, y vive a profundidades de entre 3.000 a 4.000 metros.

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