Lebrel irlandés, Irish Wolfhound – una raza con historia

Lebrel irlandés, lobero irlandés, Irish Wolfhound
Lebrel irlandés, lobero irlandés
Airwolfhound/CC BY-SA 2.0

El lebrel irlandés o lobero irlandés tiene un origen bastante antiguo, hay relatos con antepasados muy lejanos, aunque fue en la Edad Media cuando se consolidó la raza principalmente por su gran aprecio por parte de la aristocracia, incluso se exportó al lobero irlandés a numerosos países europeos, en aquellos tiempos tenían alta demanda.

La nobleza comenzó a utilizarlo como el perro de caza del jabalí, del alce y del lobo por excelencia. Sin embargo, después de que el lobo casi llegara a extinguirse en la región, producto de una cacería indiscriminada, el lebrel casi sigue sus pasos. Fue recién a comienzos del 1860 que el capitán Graham realizó unas fructíferas cruzas entre los borzois, deerhounds y los dogos alemanes con los pocos especímenes del lebrel irlandés que quedaban, y se pudo así reflotar la raza. Hoy en día tiene cierto parecido al lebrel escocés, aunque el que nos ocupa es bastante más robusto.

Características físicas del lebrel irlandés

Se trata de un perro que entra en la categoría de los gigantes, es un lebrel de pelo duro con buenas dotes como perro rastreador y sabueso. Su color puede ser negro, blanco, atigrado o grisáceo. Su promedio de peso es de unos 47-54 kg y la altura hasta la cruz puede llegar hasta los 86 cm, con lo que se consagra como uno de los perros más alto del mundo.

Cuenta con una potente y marcada musculatura, la cual le brinda fuerza, potencia y velocidad. La forma de su cabeza es alargada y sus orejas son pequeñas y con una leve inclinación hacia atrás. En conjunto, es un perro elegante, con cabeza y cuello altivo, la cola inclinada hacia bajo pero levemente curvada y el cuerpo alargado, con movimientos elegantes, el lobero irlandés es muy ágil e imponente a primera vista.

La fibra que conforma su pelaje es gruesa, dura y abundante. Las zonas en las que tiene el pelo más largo son la barbilla y la frente.

Carácter y personalidad del lebrel irlandés

A la vez que es un perro de caza, el lebrel irlandés o lobero irlandés es también de compañía y de guarda en carácter disuasorio. Es muy tranquilo y apacible, pero también se muestra alegre, con un gran instinto protector y dócil con los de su entorno.

Llama la atención su independencia, por lo que no necesita que se le brinde atención de forma permanente, aunque sí disfruta mucho de los juegos en familia. Le gustan mucho los niños y tolera sin problemas que lo manipulen y que jueguen con él. Es importante recordar que su tamaño puede hacer que derribe a un niño pequeño, pero siempre será con la intención de socializar con él. Por ello es necesario vigilar cuando interactúan y tomar medidas de precaución tales como pisos de goma o colchonetas.

Salud y cuidados del lebrel irlandés

Comencemos por la parte estética, la cual es la más fácil de llevar a cabo, pero igual de importante que otros aspectos que conforman su cuidado. Necesita baños asiduos y un mantenimiento de su pelaje mediante un potente cepillado día tras día. Tanto su pelo como sus uñas necesitan de un recorte cada vez que crezcan demasiado. La visita a un peluquero canino resulta relevante para así poder sanear todo su manto, en épocas de calor el lobero irlandés te lo agradecerá.

La higiene es fundamental para el lebrel irlandés, por lo que debe recibir un cepillado en sus dientes al menos de forma semanal, liberar a sus ojos de lagañas y a sus orejas de posibles costras u otras suciedades.

El espacio con el que esta raza debe disponer no es negociable. Una tenencia responsable implica no hacerlo vivir en un apartamento, sino en una casa con un amplio terreno en el cual pueda desplazarse y correr libremente. Además de ello, hay que asegurarse de que el lebrel irlandés haga ejercicio, por lo que un promedio de dos largos paseos diarios son indispensables para ellos.

La alimentación también es otros aspecto que no pasa desapercibida, debido a su tamaño. precisa una buena ración diaria, además es importante que sea de calidad, le ayudará a prevenir muchas enfermedades.

Si bien las vacunas los protegen de las principales enfermedades contagiosas, hay otras que son inherentes a la raza y que deben ser tenidas en cuenta: atrofia de retina, cardiomiopatía, torsión gástrica, displasia de cadera y cáncer de huesos.

Por lo que antes de la adquisición de un lobero irlandés, ha de tenerse en cuenta los gastos de su mantenimiento: alimentación, veterinario, higiene… Es importante tenerlos presentes para así hacernos una idea de que se trata de una raza de perros costosa de mantener.

Otros denominaciones

El lebrel irlandés es conocido también como lobero irlandés, en su país natal Irish Wolfhound.

Clasificación según FCI del lobero irlandés

Su estándar oficial en esta federación, que es por la que nos orientamos en la clasificación de perros de raza, fue publicado el 13 de marzo de 2001; lo cataloga en el grupo 10, en los que forman parte los lebreles, y la sección segunda, que agrupa a los lebreles de pelo duro.

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