Diferencias entre reproducción sexual y asexual

Diferencias entre reproducción sexual y asexual

Los procesos reproductivos son parte importante de cualquier organismo vivo, y en la naturaleza no todos la realizan de la misma manera. Establecer diferencias entre reproducción sexual y asexual, resulta beneficioso para comprender de mejor manera como logran las diversas especies mantenerse en el tiempo.

Tanto los organismos con reproducción sexual como asexual tienen como objetivo lograr la máxima eficiencia reproductiva, lo que les asegura que su especie no se extinga. Para ello, hacen uso de diversos procedimientos que les resultan beneficiosos en su estilo de vida. En este texto descubriremos cuáles son las diferencias y estrategias utilizadas por cada tipo de reproducción conocida.

Significado de reproducción sexual y asexual

Antes de adentrarnos en las diferencias entre reproducción sexual y asexual, entraremos en contexto del significado de cada tipo de reproducción que estaremos estudiando. De esta manera se facilitará la compresión y el manejo de dicha información.

Reproducción asexual: Es el tipo de reproducción que mayor tiempo tiene en el planeta Tierra, por lo que es el tipo más primitivo que se conoce. No requiere elementos especializados para llevarse a cabo (gametos), por lo que una sola célula da origen al resto de los organismos. A partir de este tipo de reproducción comenzó la vida en nuestro mundo, es utilizado por seres sencillos como protozoos, bacterias y algas (saber más sobre este último organismo).

Reproducción sexual: Es un tipo de reproducción donde intervienen elementos especializados llamados gametos, por lo que se necesitan dos organismos de la misma especie para llevarse a cabo. Gracias a este tipo de reproducción existe variabilidad genética, hecho que es responsable de que los organismos que la utilizan tengan diferencias significativas, aumentando sus probabilidades de vida ante un evento adverso.

Reproducción simple y rápida para la reproducción asexual versus compleja y lenta para la sexual

Como ya hemos mencionado la primera de las diferencias entre reproducción sexual y asexual es el grado de complejidad entre una y otra. Para la reproducción asexual el grado de complejidad es menor, ya que los procesos que se utilizan son más simples y menos elaborados, como la mitosis. Gracias a esto la reproducción asexual se realiza más rápido, por lo que el grado de proliferación en un momento determinado puede ser bastante alto.

Por su parte, la reproducción sexual es más compleja, para completarla necesita de células especializadas llamadas gametos (óvulos y espermatozoides). En este tipo de reproducción los procesos son largos, también utiliza procedimientos más elaborados como la meiosis, lo que se traduce en un rendimiento menor en cuanto a número de individuos.

Número de progenitores

Otra de las diferencias entre reproducción sexual y asexual, se hace evidente en el número de organismos necesarios para realizar esta función vital. El número necesario de individuos para llevar a cabo una reproducción asexual es solo uno, a partir de este se generan las próximas generaciones.

En la reproducción sexual, de forma general, se necesitan dos individuos (hembra y macho) para poder cumplir con el objetivo. Ya que cada uno genera las células reproductoras especializadas (gametos), las cuales al fusionarse darán origen al cigoto que más adelante se convertirá en un nuevo individuo.

Diferencias genotípicas

Una de las diferencias entre reproducción sexual y asexual más importantes corresponde a las características genotípicas de los individuos resultantes. Lo que tiene un efecto en cuanto a la variabilidad genética que se poseen unos y otros, siendo mayor en la reproducción sexual.

Baja variabilidad genética

Estudiando a detalle esta diferencia encontramos que en la reproducción asexual, todos los organismos resultantes son idénticos genéticamente a su progenitor. Esto quiere decir que cada uno de los individuos posee la misma carga génica, por lo que prácticamente no exista variabilidad genética.

Al tener una escasa o nula variabilidad génica, los seres vivos que dependen de la reproducción asexual pueden tener problemas o desventajas al momento de afrontar alguna adversidad. Lo que podría condenarlos a la extinción.

Alta variabilidad genética

En cuanto a la reproducción sexual, sus individuos al ser el resultado de la unión de una célula masculina y una célula femenina, poseen una alta variabilidad genética. Esto quiere decir que cada uno de ellos tendrá una carga génica única, ya que poseen genes (ver qué es un gen) del padre y de la madre.

La variabilidad genética les otorga a los organismos con reproducción sexual ciertas ventajas con respecto a selección natural, ya que estos cuentan con altas posibilidades de adaptación a eventos repentinos que se produzcan en su hábitat. La reproducción sexual y la variabilidad genética son claves para los procesos evolutivos.

Diferencias entre reproducción sexual y asexual en cuanto a la fecundación

En temas de reproducción, es normal escuchar o leer el tipo de fecundación que posee el organismo vivo. Para el caso de la reproducción asexual, esto no ocurre, ya que ninguno de los tipos o modelos utilizados por ellos necesitan ser fecundado para dar origen a un nuevo individuo.

En cambio en la reproducción sexual existen los dos mecanismos de fecundación, que son fecundación interna y la fecundación externa. Estos dos tipos de fecundación son indispensables para poder completar con éxito la generación de nuevos organismos.

Mecanismos de reproducción

Donde se denotan las diferencias entre reproducción sexual y asexual, es en los mecanismos que utilizan cada uno de los seres vivos para poder multiplicarse

Mecanismos de reproducción asexual

son utilizados en su mayoría por seres unicelulares, animales inferiores, plantas y hongos. A continuación las mencionaremos con más detalles y ejemplos.

– Fisión binaria o bipartición: se basa en la división de las células en dos partes iguales, donde en principio se ha dividido el núcleo. Ejemplo de ello son las bacterias, algas unicelulares y protozoarios como el paramecio o la Entamoeba coli.

– Gemación: se le llama con este nombre al brote que se genera del cuerpo de un organismo, dando origen a un nuevo individuo más pequeño. Ejemplo de ello ocurre en los corales e hidras.

– Esporulación: son células reproductivas con gran capacidad para soportar condiciones adversas. Entre los organismos productores de esporas están algunas plantas, hongos y algas.

– Fragmentación: proceso donde un organismo puede fragmentarse en varias partes y a partir de ellas crecer un individuo nuevo. Este tipo de reproducción es visible en las estrellas de mar.

Mecanismos de reproducción sexual

Este mecanismo de reproducción también se ha diversificado en la naturaleza, y al basarse en la producción de gametos su clasificación se realiza por los aspectos que estos poseen. La reproducción sexual se clasifica en tres tipos que son:

– Isogamia: en este caso los gametos que producen los individuos involucrados son iguales. El tamaño y forma son tan parecidos que no puede distinguirse entre el gameto macho y hembra. Ejemplo de ello son protozoarios como Dictyostelium discoideum, también algas pardas (Closterium) y levaduras.

– Anisogamia: corresponde al tipo donde los gametos son diferentes en todos los aspectos (tamaño, forma y estructuras). En esta existe varias clasificaciones, donde una de las más comunes es la oogamia, siendo el gameto masculino móvil y el femenino inmóvil. Ejemplo de ellos son animales superiores como los mamíferos.

Referencias

  • Angert, E. (2005). Alternatives to binary fission in bacteria. Nature Reviews Microbiology; 3: 214-224. https://www.nature.com/articles/nrmicro1096
  • Badii, M. (2004). Origen y evolución de los Géneros: ¿Conflicto o Cooperación?. CULCyT; 1(4): 26-30.
  • Fuentes, E.; Carreras, M.; Lovey, R. (2005). Botánica Agrícola Taxonómica. 1era edición. Editorial Brujas. Argentina. 84 páginas.
  • Gutierrez, R. & Gutierrez, B. (2018). Fecundación Humana. Aspectos moleculares. Revisión bibliográfica. Multimed; 22(6): 1260-1279. http://www.revmultimed.sld.cu/index.php/mtm/article/view/1040

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