Ibuprofeno, características y composición, cuándo tomarlo

Ibuprofeno

El ibuprofeno es un medicamento que tiene varias funciones, puede actuar como antiinflamatorio, analgésico para aliviar los dolores y antipirético, es decir, sirve para controlar las temperaturas altas del cuerpo o fiebre. El ibuprofeno se sintetiza a partir del ácido propiónico, esta síntesis fue realizada por Stewart Adams, John Nicholson y Colin Burrows en 1961. Al observar el origen y las propiedades que posee, pasa a formar parte del grupo de los antiinflamatorios no esteroideos o mejor conocido por sus siglas como AINES.

Composición del ibuprofeno

El ibuprofeno es un compuesto químico que deriva de la síntesis del ácido propiónico, puede encontrarse en dosis de 400, 600 y 800 mg en tabletas para adultos y para niños en suspensión de 100 mg por cada 5 mL. Dependiendo del fabricante, contará con algunos excipientes como lactosa monohidratado, dióxido de titanio, celulosa microcristalina o glicerina, entre otros.

¿Cuándo tomar ibuprofeno?

El ibuprofeno es un medicamento que debe ser tomado con precaución, por lo que debe ser indicado en primera instancia por el médico tratante. Se puede tomar cuando presente síntomas inflamatorios, dolor en alguna parte del cuerpo y finalmente para controlar episodios de fiebre. Está indicado para las personas que sufren de artritis, artrosis, dolores de la menstruación, dolor de cabeza de tipo migraña, dolor de diente entre otros.

Funcionamiento

Como se mencionó anteriormente presenta varias propiedades que pueden aliviar algunos síntomas como son el dolor de leve a moderado, la inflamación y la fiebre. Para lograr esto, el ibuprofeno utiliza algunas vías de interacción e inhibición de algunas moléculas celulares las cuales discutiremos a continuación.

Uso del ibuprofeno como antiinflamatorio

Cuando se produce una lesión, bien sea de tipo físico provocada por traumas, o biológicos que son causadas por infecciones, se liberan una serie de moléculas químicas como radicales libres, citosinas, aminas vasoactivas, las cuales tienen como función indicar el sitio de la lesión para que las células encargadas de proteger al organismo puedan llegar y acumularse mientras se revierte el daño. Este proceso genera inflamación y es a estas moléculas químicas a las que el ibuprofeno puede inhibir y así controlar el proceso inflamatorio.

Uso como analgésico

Así como ocurre en el proceso de inflamación, el dolor es otro proceso que está mediado por moléculas que se liberan de las células, tal es el caso en la inhibición que se da a los neutrófilos, los cuales se sujetan al epitelio por medio de la quimiotaxis para llegar al sitio agravado, los AINES como el ibuprofeno pueden inhibir esta acción y así evitar otra serie de reacciones que provocan el dolor.

El funcionamiento con el que marca diferencia frente a otros fármacos y con el que puede controlar tanto los factores inflamatorios y del dolor, es mediante la inhibición de las enzimas denominadas COX o cicloxigenasas, en especial la COX1 y la COX2. Para entender esto, debemos saber que cuando ocurre un proceso de estímulo físico, químico u hormonal, entre otros, se da la síntesis de una sustancia llamada prostaglandina, las cuales son las encargadas de muchas actividades como son protección gastrointestinal, homeostasis renal y regulación de la temperatura. También es importante ya que estas prostanglandinas son las encargadas de interactuar con los receptores de membrana de las células nerviosas para impulsar el dolor.

Las cicloxigenasas (COX) convierten el ácido araquidónico en prostanglandinas y esta conversión puede aumentar en los procesos patológicos, sobre todo por la acción de la COX 2. Es en este complejo enzimático donde el ibuprofeno actúa, ya que al inhibir su acción no se producen las prostaglandinas y por ende no existirán las señales que provocan inflamación y dolor.

Uso como antipirético

La fiebre es uno de los síntomas que causan mayores molestias y preocupación ante alguna acción que amenace la estabilidad del organismo. Esta reacción se da por la liberación de moléculas como la citocinas que a su vez activara a la COX2, lo que producirá una elevación de la producción de prostaglandinas 2 que es el encargado de mediar la aparición de la fiebre en el hipotálamo.

Tal como se explicó en el segmento anterior, cuando el ibuprofeno mantiene controlado al complejo enzimático de las COX, las siguientes reacciones de producción de prostaglandinas no se llevarán a cabo y por ende, en este caso, la producción de fiebre se verá limitada y comenzará a disminuir.

Farmacocinética

El ibuprofeno tiene una rápida absorción al ser suministrado por la vía oral, puede encontrarse concentraciones en plasma sanguíneo rápidamente con solo una dosis de 400 mg. El máximo pico de absorción se puede completar en 1 o 2 horas y la eliminación del medicamento se produce por la orina, encontrándose una concentración de solo 5 mg/mL a las 6 horas después del tratamiento.

Efectos secundarios

Así como el ibuprofeno realiza la acción terapéutica, también puede ocasionar algunos efectos secundarios si se sobrepasa las dosis que se consideran seguras, sobre todo en aquellos pacientes que presentan mayores riesgos dependiendo si tienen alguna enfermedad o edad avanzada.

Efectos gastrointestinales: Puede ser peligroso en aquellas personas donde previamente han tenido enfermedades ulcerosas o que tengan hemorragias intestinales, ya que el ibuprofeno puede alterar las paredes del estómago, produciendo nuevas úlceras o empeorando las ya existentes. Por lo tanto, también se pueden presentar hemorragias gastrointestinales que conducen a la muerte del paciente. Estos efectos tienen más probabilidades de aparecer si se supera la dosis diaria recomendada para este medicamento, la cual es de 1200 mg diarios.

Efectos renales: Se ha comprobado que los AINES como el ibuprofeno, pueden causar daño en los riñones, sobre todo en personas que han padecido enfermedades del riñón, también puede inhibir el papel de los diuréticos, por lo que no es recomendable administrarlo juntos.

Efectos cardiovasculares: según estudios realizados, las altas dosis de ibuprofeno (2400mg por día) pueden aumentar el riesgo de padecer trombosis arterial. Por lo que se recomienda administrar dosis bajas de este medicamento. También se puede presentar hiperkalemia, que puede traer consigo alteraciones en el ritmo cardíaco y aumento de la presión arterial.

Autores consultados

– Bejarano, P. (2006)
– Garrigós, E. (2017)
– Muriel, C.; Santos, J.; Sánchez, F. (2004)
– Ramón-Romero, F.; Farías, J. (2014)
– Rivera-Ordoñez, A. (2006)

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