Cigala (Nephrops norvegicus), un marisco muy sabroso

Cigala, Nephrops norvegicus
Cigala, Nephrops norvegicus
José Antonio Gil Martínez (flickr.com)/CC BY 2.0

La pesca industrial permite obtener diversas especies acuáticas de interés comercial. Entre las más populares están las cigalas, una especie integrante en el grupo de los nefrópidos muy popular por sus usos gastronómicos. Descubre datos interesantes sobre la cigala en este artículo.

Cómo es la cigala

La cigala es un crustáceo (conoce en este enlace mejor a los crustáceos) decápodo, es decir, que posee diez patas, de cuerpo delgado y alargado. El primer par de estas tienen forma de pinzas, las cuales utilizan para atrapar a las presas y llevarlas a la boca. También poseen pinzas mucho más pequeñas en el segundo y tercer par de patas. Su nombre científico es Nephrops norvegicus.

Nunca sobrepasan los 25 cm, en los mejores casos. El caparazón de Nephrops norvegicus tiene una coloración pálida, que tiende hacia el color naranja. Presenta espinas en el abdomen, en el primer par de pinzas y en el rostro. La abertura genital determina el sexo de la cigala. Cerca del telson o última sección de su columna se encuentran los pleópodos. De estar abiertos, se trata de una hembra, de permanecer firmes o rígidos es una cigala macho.

Dónde vive Nephrops norvegicus

Nephrops norvegicus se puede encontrar en el océano Atlántico y en los mares, Egeo, Adriático y Mediterráneo. Abarcan así, las aguas pertenecientes al norte del continente africano y de la región occidental de Europa. Pueden hallarse a diversas profundidades, distribuyéndose desde los 5 metros de profundidad hasta más de 700.

Sin embargo, suelen encontrarse en las zonas profundas no mayores a 600 m. Prefieren asimismo, las zonas fangosas del declive, donde encuentran alimentos y posibles presas. Además, es el lugar ideal para construir sus madrigueras.

Ciclo reproductivo

Sincronizar a las cigalas para su reproducción es un auténtico reto. La maduración de las gónadas varía dependiendo del sexo de la cigala y el de su entorno. También se requiere que el macho ya haya realizado una muda y tenga su nuevo caparazón. Mientras, la hembra debe haber mudado el suyo pero estar “blanda” (sin caparazón formado aún).

La espermateca es el receptor femenino de espermatozoides en Nephrops norvegicus. Allí se almacenan en tanto maduran los ovocitos, de no estar listos durante el apareamiento. La puesta de los huevos se realizará cuando se produzca exitosamente la fertilización de los ovocitos.

Por último, el período de incubación de los huevos es diferente según el ambiente. Por ejemplo, en aguas mediterráneas puede durar 4 meses. Pero en Islandia, este periodo se alarga por un año y algunos días más.

Importancia de la presencia de la cigala en su entorno natural

La cigala habita en zonas bentónicas, áreas profundas, densas y oscuras del mar. En estas, consume la carroña sedimentada y algunos animales pequeños. Su dieta se basa principalmente en invertebrados marinos de las profundidades marinas. Así que puede decirse que ejercen una limpieza poblacional y de desechos en el sustrato bentónico.

Cabe destacar la variabilidad de los ciclos reproductivos de la cigala en las distintas zonas geográficas. La adaptabilidad a ciertos entornos no es la misma que en otros. Por lo tanto, un cambio en el mismo afecta directamente en el equilibrio de la población y su continuidad.

La pesca de arrastre es el método de obtención de las cigalas para el consumo humano.

Usos comerciales de la cigala

La cigala es un producto gastronómico muy exquisito y costoso. Tiene un gran contenido nutricional, principalmente proteínas y minerales, difíciles de encontrar en otros alimentos de origen animal. Su sabor es extraordinario y puede acompañarse de cualquier complemento, como verduras, arroz y pasta.

Es uno de los productos de exportación en Europa en el sector de los alimentos provenientes del mar. Pueden encontrarse como platillos gourmets en los mejores restaurantes de todas partes del mundo. También se comercializan para que el consumidor las prepare en casa. Una de las recetas más conocidas es la paella de cigala.

A modo de ejemplo te regalamos una receta en la que puede utilizarse este cotizado marisco.

Preparación de la paella de cigala

Después de limpiarlas, coloca las cigalas en una olla grande con suficiente agua, a hervir durante 5 minutos. Utiliza el caldo para hervir, también por 5 minutos, otros mariscos, como almejas o mejillones si deseas agregar a la paella. Al terminar la cocción de los productos del mar, reserva el agua que quedó en la olla para más tarde. Añade un toque de azafrán si lo prefieres, le dará un toque de sabor delicioso a la comida.

Sofríe en la paellera: varios dientes de ajo, cebolla, pimientos rojos y verdes finamente picados. En el momento en que la cebolla se torne transparente, agrega perejil y tomate picados y revuelve por un minuto. En el caso de usar calamar, añádelo bien troceado a la paellera y revuelve ocasionalmente hasta que esté blanco.

Es el momento de agregar el arroz, con movimientos constantes para que todo quede bien mezclado. Añade el caldo que habías guardado de la cocción, además de las cigalas y los otros productos del mar. Cocina a fuego medio o bajo, asegurando que todas las áreas de la paellera hiervan de manera uniforme. En 25 minutos estará lista, debe dejarse en el fuego hasta que el caldo se consuma por completo.

Comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *