Anémona, animales invertebrados marinos

Anémonas, animales invertebrados del filo de los cnidarios
Anénoma, animal invertebrado marino

La anémona es un animal invertebrado emparentado con las medusas. Se clasifica dentro del mismo filo, los cnidarios, y pertenece a la clase Anthozoa que comparte con los corales. A diferencia de las medusas, las anémonas sólo cuentan con fase de pólipo y, a diferencia del coral, son animales solitarios.

Características y descripción de la anémona

Las anémonas poseen simetría radial y su cuerpo tiene una forma cilíndrica. Viven ancladas a substratos que pueden ser tan diferentes como la arena del fondo del mar, rocas o incluso conchas de algunos animales invertebrados y se sujetan a ellos mediante una estructura conocida como disco pedal.

A diferencia de la mayoría de animales sólo presentan un orificio mediante el cual realizan el intercambio de sustancias con el medio. Se trata del disco oral, situado en la parte superior del animal y rodeado por una serie de tentáculos colocados en diferentes anillos concéntricos.

La anémona no posee órganos especializados en la realización de diversas funciones. Sin embargo, en la parte central de su cuerpo cuentan con la cavidad gastrovascular que, a pesar de no ser un órgano realmente, es el lugar donde se desarrollan la mayoría de funciones de nutrición del animal: la respiración y la alimentación.

El sistema nervioso de la anémona es muy primitivo y no tiene ningún componente de centralización. Simplemente se encarga de recoger información de ciertos estímulos físicos y químicos para mantener la homeostasis del animal.

Picadura de la anémona

Como todos los animales invertebrados cnidarios, la anémona posee células urticantes conocidas como cnidocitos. Estas se encuentran especialmente en los tentáculos, pero también las hay en todo el cuerpo del animal. Estas células poseen neurotoxinas capaces de paralizar a otros animales con su simple contacto y les sirven tanto para defenderse de posibles depredadores como para ayudarles a ingerir presas más fácilmente.

Distribución geográfica

Las anémonas son unos animales invertebrados relativamente sencillos, pero bien adaptados a multitud de hábitats. Es por eso que se pueden encontrar en prácticamente todos los mares y océanos del mundo. Desde latitudes extremas, en los océanos Ártico y Antártico, hasta zonas más templadas. Sin embargo, la mayor concentración de anémonas se suele encontrar en mares cálidos, en zonas con climas tropicales.

Hábitat y alimentación de las anémonas

Anémonas de mar

Las anémonas siempre viven en el fondo del mar, aunque los hábitats más beneficiosos para ellas dependen de cada especie. Algunas especies pueden vivir a grandes profundidades mientras que otras acostumbran a habitar zonas más cercanas a la superficie. Se pueden adaptar a diversos sustratos a los que anclarse, por lo que en ese sentido no tienen unos requisitos demasiado concretos.

Muchas anémonas viven conjuntamente con otros antozoos como los corales, en las estructuras conocidas como arrecifes de coral. Muchas anémonas establecen relaciones simbiónticas con otros animales en las que ambos salen beneficiados. Uno de los ejemplos más claros es la relación que viven las anémonas con los peces payaso. Estos son inmunes al veneno de las anémonas, por lo que pueden vivir entre sus tentáculos sin problemas y así protegerse de posibles depredadores. El movimiento de los peces aumenta la circulación de partículas por la zona y mantiene los tentáculos y el disco oral de la anémona limpios.

Otras relaciones simbióticas las establecen con algas fotosintéticas que producen oxígeno y materia orgánica que consumirá el animal, mientras que las algas se aprovechan de los metabolitos de desecho que produce el animal.

Aun así, la mayor parte de la alimentación de la anémona se basa en la captura activa de presas a través de sus tentáculos. En la mayoría de ocasiones se trata de animales pequeños como moluscos, crías de peces o incluso otros cnidarios. Gracias a los tentáculos los introducen en su boca y pasan a la cavidad gastrovascular donde tiene lugar la digestión.

Reproducción

La anémona puede tener reproducción sexual o reproducción asexual. La reproducción asexual la pueden llevar a cabo mediante gemación o por fisión binaria. Algunas especies también pueden llevar a cabo un proceso conocido como laceración pedal en la que una parte del disco pedal se divide en múltiples fragmentos que darán lugar a nuevos individuos.

En la reproducción sexual dependiendo de la especie podemos encontrar anémonas con sexos separados y otras que son hermafroditas. En ambos casos el proceso reproductivo se inicia por los machos, que secretan espermatozoides al medio. Eso estimula a las células reproductivas de las hembras, que a continuación liberarán sus óvulos también al medio exterior. La fecundación es externa se produce y se genera una larva plánula con capacidad para nadar. Después de unos días de vida libre, la larva se acaba fijando a algún sustrato y desarrolla el pólipo que dará lugar a una nueva anémona.

Datos adicionales

Las anémonas han ganado bastante popularidad en los últimos años como animales invertebrados decorativos de acuarios. Esto ha hecho aumentar de manera importante la captura de anémonas en sus medios naturales y puede poner en peligro la proliferación de poblaciones de anémonas y de los animales que tienen una estrecha relación con ellos como el pez payaso.

Comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *