Alimentación del jabalí, Sus scofra scofra, un artiodáctilo oportunista

Alimentación del jabalí
Vitalik Radko/sp.depositphotos.com

La alimentación del jabalí es de tipo omnívora oportunista, es decir que puede comer prácticamente cualquier cosa, aunque su dieta es predominantemente de origen vegetal. Esta plasticidad en la dieta del jabalí ayuda a explicar en parte, el éxito de la especie al invadir territorios nuevos.

El jabalí (Sus scofra scofra) es un mamífero perteneciente al orden Artiodactyla, es decir, que es un ungulado que posee un número par de dedos en sus patas, está incluido en la familia Suidae, que contiene además otras 15 especies. Pertenece a la misma especie del cerdo doméstico, que está incluido en la subespecie Sus scofra domesticus.

Aunque procede de algunos países de Eurasia y el norte de África, ha sido introducida por el hombre en América, Oceanía y otros países eurasiáticos donde no existía, por su interés como especie cinegética y con fines de cultivo; actualmente es considerada por la Unión Internacional para la conservación de la Naturaleza (IUCN, por sus siglas en inglés), como una de las especies invasoras más perjudiciales a nivel global.

Mecanismo de alimentación del jabalí

La alimentación del jabalí es muy variada, siendo capaz de ingerir cualquier tipo de alimento, incluso puede llegar a comer barro y rocas. Los científicos han descrito cuatro mecanismos básicos en el jabalí para poder llevar a cabo una alimentación tan variada:

Pastoreo

El consumo de pastos y otras plantas de poco crecimiento se conoce como pastoreo. La alimentación del jabalí incluye pastos, hierbas así como hojas, tallos y frutos de una gran variedad de plantas.

Búsqueda de alimentos en el suelo

Aquí están incluidos los frutos caídos, animales en descomposición, heces de otros animales, setas e incluso basura de distinta naturaleza que también puede formar parte de la alimentación del jabalí.

Hoceo

El término hocear proviene de hocico y significa rebuscar con el hocico en busca de comida. El jabalí posee un olfato muy fino, incluso más desarrollado que el del perro y es un órgano fundamental en la alimentación del jabalí. Este le permite buscar alimento que se encuentre enterrado debajo de la tierra, como pueden ser trufas, así como raíces y animales que viven enterrados como gusanos, lombrices, caracoles y algunos insectos.

Depredación

La alimentación del jabalí también incluye animales que este ha depredado activamente. Entre sus presas están incluidas numerosas especies de insectos, lagartijas, anfibios, aves y pequeños mamíferos. Incluso pueden alimentarse de serpientes venenosas y algunas especies en peligro de extinción como la tortuga verde (Chelonia mydas).

Normalmente la alimentación del jabalí incluye una alta frecuencia de alimento de origen animal, pero en bajo volumen. A pesar de su bajo volumen, el alimento animal es fundamental en su dieta, y está relacionado con una escasez de proteína vegetal, por lo cual, su presencia en la dieta puede incrementarse a medida que disminuye la cantidad y calidad de la proteína vegetal.

Sistema digestivo y fisiología de la alimentación del jabalí

El aparato digestivo del jabalí es relativamente sencillo y puede ser descrito como un tubo largo que va desde la boca hasta el ano, diversas cámaras a lo largo de su recorrido, como el estómago, y glándulas accesorias que secretan enzimas y otras sustancias para la digestión de los alimentos.

Boca

Esta armada con 44 dientes para facilitar la alimentación del jabalí: tres pares de incisivos, uno de caninos, cuatro de premolares y tres de molares en cada mandíbula. Estos sirven para la trituración inicial del alimento antes de su paso al esófago a través de la faringe.

En la boca se encuentran también las glándulas salivales (parótida, mandibular y sub-lingual), cuya función principal es humedecer el producto de la alimentación del jabalí para su tránsito por tracto digestivo. La cantidad de amilasa que producen es baja, pero importante para la digestión preliminar del almidón. Con la masticación y mezcla con la saliva, el alimento es transformado en una masa denominada bolo, que es empujado por la lengua hacia la faringe.

Faringe

Es un conducto tubular de paredes membranosas y musculosas que comparte funciones con el sistema digestivo y el respiratorio, separados ambos por la epiglotis. En el sistema digestivo, la faringe recibe el bolo alimenticio y con contracciones en dirección antero-posterior empuja el bolo hacia el esófago.

Esófago

Es un canal tubular que comunica la faringe con el estómago y cuya función es transportar el bolo alimenticio hasta el estómago por medio de movimientos peristálticos.

Estómago

El estómago del jabalí es monogástrico, pero en él se diferencian cuatro áreas o regiones, en orden de aparición: esofágica, cardíaca, fúndica y pilórica. La esofágica está en comunicación con el esófago y es aglandular, es decir, que no secreta ningún tipo de enzimas. En la región cardíaca hay secreción de sustancias mucosas que se mezclan con el bolo alimenticio.

En la región fúndica se encuentran las glándulas que secretan ácido clorhídrico y proenzimas digestivas, como el pepsinógeno. Por su parte, la región pilórica contiene glándulas que secretan mucus para proteger a las paredes del estómago de los ácidos digestivos.

El alimento en esta zona se convierte en un líquido de consistencia pastosa por efecto de los ácidos y enzimas digestivas, y recibe el nombre de quimo.

El estómago está separado del intestino delgado por la válvula pilórica, la cual abre por breves instantes y permite el paso de pequeñas cantidades de quimo hasta el intestino, para evitar que los ácidos digestivos afecten las paredes de éste. El pH del quimo es entonces neutralizado por las secreciones del hígado y el páncreas.

Intestino delgado

En el intestino delgado ocurre la absorción de la mayor parte de los nutrientes productos de la alimentación del jabalí, y en el también ocurre la digestión de las grasas. El intestino delgado está dividido en tres secciones: duodeno, yeyuno e íleon.

El duodeno recibe las secreciones del páncreas y del hígado que neutralizan los ácidos digestivos, así como de enzimas que van a favorecer la digestión de las grasas. En el yeyuno y el íleon ocurre la mayor parte de la absorción de los nutrientes del quimo antes de su paso al intestino grueso.

Intestino grueso

En el intestino grueso del jabalí se reconocen tres partes, el ciego, el colon y el recto. La función principal del intestino grueso es la absorción del agua del quimo antes de la egestión. También puede ocurrir cierta absorción de ácidos grasos volátiles y de vitamina B. Luego de la absorción del agua del quimo, este se compacta y se transforma en heces.

Ano

Es la abertura del tubo digestivo en el extremo opuesto de la boca y su función es controlar la expulsión de las heces fecales.

Glándulas accesorias

El hígado y el páncreas constituyen las glándulas accesorias que participan en el proceso de alimentación del jabalí. Su función es secretar sustancias que facilitan la saponificación de las grasas para su posterior digestión, así como otras enzimas, la digestión de proteínas y azúcares. También secretan bicarbonato de sodio para neutralizar el pH del quimo.

Referencias

– Wild boar. En Wikipedia. Tomado de en.wikipedia.org

– S.A., Ballari y M.N., Barrios-García (2013). A review of wild boar Sus scrofa diet and factors affecting food selection in native and introduced ranges. Mammal Reviews. doi:10.1111/mam.12015

– P., Fernández-Llario (2017). Jabalí – Sus scrofa. En: Enciclopedia Virtual de los Vertebrados Españoles. Salvador, A., Barja, I. (Eds.). Museo Nacional de Ciencias Naturales, Madrid.

– S.A., Ballari (2014). El jabalí (Sus scrofa) en el Parque Nacional El Palmar, Entre Ríos: uso de hábitat, dieta, impactos y manejo. Tesis de Doctorado en Ciencias Biológicas. Universidad Nacional de Córdoba. Argentina.

por

Etiquetas:

Comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *