Bigotes de los perros, características y funciones

Bigotes de los perros
Eli Christman/CC BY 2.0

Los bigotes de los perros son pelos modificados, también se conocen como vibrisas. Estas estructuras están presentes en una gran cantidad de mamíferos y en todos cumplen esencialmente la misma función. Crecen en distintas zonas del cuerpo, en especial en el rostro, donde se ubican en la línea superior del párpado, mejillas y sobre el hocico. A diferencia del resto de su pelaje, los bigotes de los perros son más gruesos y tienen un extremo distal puntiagudo.

Las vibrisas reciben distintos nombres, de acuerdo al lugar donde crecen. Los pelos que conforman los bigotes de los perros se denominan mistaciales. En algunos casos, también se presentan debajo de la barbilla y se conocen como mechón interramal, naciendo de un lunar con superficie o pequeña verruga.

Características de los bigotes de los perros

Al igual que todos los pelos de los mamíferos, los bigotes de los perros están hechos de queratina y se originan a partir de un folículo. Este último se trata de una estructura que se hunde en la dermis y presenta una proliferación celular continua y rápida que estimula el crecimiento de los pelos. Las células empujadas en el crecimiento mueren y se convierten en queratina, conformando las fibras del bigote.

Algunas características como la longitud, depende del tamaño del perro y la anchura de su cabeza. Los bigotes de los perros son más largos a medida que se alejan de las fosas nasales y se acercan a las mejillas. Aunque, en general, el color de estos pelos coincide con el resto del pelaje de estos animales, los mismos pueden cambiar con la edad por la pérdida de pigmentación o por atrofia de los folículos.

Todas las razas de perros presentan bigotes, incluyendo razas como la Xoloitzcuintle, crestado chino, el pila argentino y otros perros sin pelaje. El número y longitud depende de la raza y, en algunos casos, los canes con pelaje rizado tienen bigotes curvos, aunque son totalmente funcionales.

Importancia de los bigotes de los perros

Las vibrisas representan un componente muy importante en el sistema sensorial de diversos mamíferos. Los bigotes de los perros cumplen un papel en el equilibrio, sensibilidad y percepción del ambiente, por lo que se recomienda no recortarlos o removerlos. Además del olfato y oído, los perros domésticos usan sus vibrisas como receptores sensoriales que les permite explorar el ambiente durante distintas actividades.

En muchos casos, la remoción de los bigotes supone un periodo de estrés para los perros a los que se les recorta regularmente estas estructuras. Incluso puede interferir en actividades de exploración, rastreo, alimentación y juegos. Por fortuna, al igual que otros tipos de pelos, las vibrisas recortadas pueden volver a crecer. No obstante, mientras llegan a su tamaño normal, los perros pueden sentirse muy desorientados o volverse agresivos como respuesta al estrés.

En muchos países se ha prohibido recortar los bigotes de los perros, por suponer un riesgo perjudicial para la estabilidad física y mental de estos animales. Además, según muchas legislaciones, el realizar cortes o remover estas estructuras con un fin estético sin tomar en cuenta las consecuencias, se considera como una tortura o amputación. Por esta razón, la pauta general es evitar que los bigotes sean recortados al momento de realizar el mantenimiento periódico de su pelaje.

Pérdida natural de los bigotes

Al igual que el resto del pelo de la mayoría de los mamíferos, los bigotes de los perros se mudan periódicamente. Estos se desprenden en ciertas épocas, aunque en pocas semanas aparecen nuevas estructuras que crecen hasta su tamaño regular. Los perros con alguna condición delicada de salud como infecciones cutáneas, presencia de ácaros y otros exoparásitos, desequilibrio del sistema endocrino, entre otros, suelen exhibir bigotes quebradizos y más cortos de lo normal.

Algunas enfermedades autoinmunitarias como la alopecia aureata, donde el sistema inmunitario del cuerpo ataca los folículos pilosos, ocasionan que los perros pierdan su pelaje, incluyendo las vibrisas ubicadas en las distintas partes de su rostro.

Vibrisas de perros y gatos

Los bigotes de los perros y gatos son denominados vibrisas en ambos casos. Estos funcionan como fibras sensoriales que confieren un sentido táctil bastante sensible. Los movimientos de estas estructuras crean impulsos nerviosos que viajan desde los terminales nerviosos hasta receptores sensoriales en el encéfalo. Los animales con hábitos nocturnos presentan bigotes más largos, pues requieren de una mayor habilidad para percibir el entorno en la oscuridad. Por esta razón, los gatos presentan vibrisas más largas que los perros.

En los gatos, los bigotes suelen tener una longitud parecida a la anchura de su cuerpo. En algunos casos, pueden ser rizados o más cortos, especialmente en razas que carecen de pelaje corporal. En los perros los bigotes son un poco más cortos y no tan eficientes, ya que estos animales no requieren de un sentido de percepción tan fino. A diferencia de los gatos, los perros no tienen vibrisas en las patas y presentan un escaso número sobre la línea de las cejas.

Función de los bigotes de los perros

Los bigotes de los perros cumplen dos funciones fundamentales, tanto de percepción sensorial como de comunicación. Estas estructuras guían mucha de las actividades de los perros, ya que mediante ellas perciben estímulos táctiles importantes. En algunos estudios se ha demostrado que estos pelos también sirven como un punto de enfoque y referencia para la visión de los perros. Esto permite que los canes obtengan más información para orientarse de manera eficiente en el espacio.

Los cambios en las corrientes de aire o el movimiento de los bigotes de los perros al chocar con alguna superficie, generan una información en el cerebro que a su vez produce una respuesta específica. Gracias a este mecanismo, la central nerviosa de estos animales puede procesar información sobre la forma, composición, tamaño y dinámica de objetos o animales que le rodean.

Estructuras sensoriales

Los cánidos en general, tienen sentidos del oído y olfato desarrollados de una manera increíble. La vista, aunque es empleada para enfocar objetos en la distancia, no suele ser muy útil en la exploración de objetos muy cercanos. En estos casos, los bigotes se vuelven muy útiles pues envían información de manera constante al cerebro, complementando los estímulos percibidos mediante la nariz y los oídos.

Estas estructuras son capaces de sentir cambios muy pequeños en las corrientes de aire, lo que les indica si hay algún objeto obstruyendo su paso, especialmente en la oscuridad. Para ello, los perros generan corrientes de aire exhalando por la nariz o la boca, y si el aire choca con algún objeto regresa y es percibido por las vibrisas, como una especie de radar. De esta manera, los perros salvajes pueden localizar presas en la oscuridad, y los perros domésticos son capaces de encontrar sus cuencos de agua o comida en la noche, incluso evitar chocar con algún obstáculo.

Percepción del ambiente

Los bigotes de los perros se desarrollan rápidamente en los cachorros recién nacidos. Es posible que su desarrollo temprano se relacione con la capacidad de localizar los pezones de su madre para poder alimentarse. Los folículos de las vibrisas están en contacto con células de Merkel, que son estructuras especializadas que permiten percibir los movimientos ocasionados por el aire u algún objeto.

Además de estudiar la textura, tamaño y otras características de los objetos que le rodea, los bigotes también permiten medir distancias, así como percibir fuentes de alimento y agua. Muchos de estos pelos, como los de la barbilla, se encuentran fuera del campo visual de estos animales, por lo cual son muy útiles para explorar los objetos que se encuentran fuera de la vista del perro.

Comunicación

Los bigotes de los perros permiten enmarcar su rostro y muchas de las señales generadas en este. Además, a través de la posición de dichos pelos, estos animales son capaces de comunicar si se sienten asustados, ansiosos o felices. Cuando se encuentran en un estado tranquilo y feliz, los bigotes de los perros se encuentran dirigidos hacia los laterales y un poco hacia arriba.

Por otro lado, cuando se sienten asustados o perciben una amenaza, dirigen sus bigotes hacia abajo y un poco hacia afuera. Lo que les permite exponer este estado frente a otros animales como una forma de advertencia o defensa.

Ficha sobre los bigotes de los perros, vibrisas

Referencias

  1. Coren, S. (2019). “The Surprising Reasons Why Dogs Have Whiskers”. Psychology Today.
  2. Grant, Robyn A. and Goss, Victor G. A. May 2021. “What can whiskers tell us about mammalian evolution, behaviour, and ecology?”. Mammal Review.
  3. Hickman, C. P, Roberts, L. S., Keen, S. L., Larson, A., I´Anson, H. & Eisenhour, D. J. (2008). Integrated Principles of zoology. New York: McGraw-Hill. 14th Edition.
  4. McGill, T.E. (1980). Amputation of vibrissae in show dogs. International. Journal for the Study of Animal Problems 1(6).
  5. McGreevy, P., Starling, M., & Blackman, S. (2020). Why dogs don’t care for being groomed (and for the love of dog don’t snip their whiskers).

Comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *