Una aproximación a la herencia canina, aspectos generales

Herencia canina
Herencia canina, fenotipo extremo

La herencia

Un perro, un gato, el canario u otras mascotas, al igual que los seres humanos, tienen la apariencia física, incluso el comportamiento, determinado por una combinación del ambiente en el cual vive, se formó y creció, también su genética. La dieta de los perros, la cantidad de ejercicio o los niveles de hormonas en el útero en el que se formó cuando era un embrión, todos los factores pueden influir sobre la apariencia. Esos factores se pueden modificar. Pero la carga genética de un individuo no se puede modificar. En este artículo vamos a estudiar de manera generaliza la herencia canina, con ejemplos para una mejor compresión.

La composición genética de un perro se determina antes de su nacimiento, en el momento de la fecundación, y es la única forma en que las características o herencia canina se pueden transmitir de padres a hijos. Por ejemplo, el pelaje de un perro puede verse influenciado por lo que come, la luz del sol, la época del año, cuán corto se recorta, etc., pero básicamente viene especificado por sus genes.

La genética

Las moléculas en las que se encuentran los genes se llaman cromosomas. Los cromosomas siempre se encuentran en pares, con cada gen ubicado siempre en una posición específica del cromosoma respectivo.

El genoma de un perro (el total de su material genético) se puede considerar como una gran enciclopedia, cuyas letras (nucleótidos del DNA) forman los diferentes capítulos (genes). Los cromosomas están hechos de ácido desoxirribonucleico (DNA), la «molécula de la vida». El DNA se compone de pequeños componentes químicos llamados «nucleótidos» o «bases», que se presentan en cuatro tipos: adenina (A), guanina (G), citosina (C) y timina (T). Todos los organismos vivos, incluidos los humanos, usan este código de cuatro letras. Según la disposición de este código de las bases, los genes contienen la información para producir las proteínas, que son finalmente los que determinan la apariencia de individuo, y conforman la estructura física del animal. Por ejemplo, un gen puede conducir a la formación de las proteínas que agregan color a la raíz del pelaje, otro gen produce enzimas para digerir los alimentos, un tercer gen dirigirá la formación de anticuerpos que combaten enfermedades, etc.

Los perros, igual que los humanos, tienen dos copias de cada cromosoma – por lo tanto dos copias de cada gen- uno de los cuales heredó de su madre y el otro de su padre. Las células sexuales de un perro (esperma del macho o un óvulo de la hembra) contienen solo la mitad de su DNA, con solo uno de sus dos alelos, seleccionado al azar. Cuando un espermatozoide y un óvulo se unen para formar un nuevo individuo, con un conjunto nuevo de DNA, las dos mitades se combinan, de modo que cada cachorro tiene dos copias de cada gen, uno heredado de su madre y el otro de su padre. Para cada cachorro, el juego de alelos y el juego de todos los cromosomas heredado, puede o no ser distintos, y por esa razón usualmente todos los cachorros de una camada tienen características distinguibles.

En la herencia canina las dos copias de los genes pueden ser iguales o pueden ser ligeramente diferentes. Las diferentes versiones del mismo gen se llaman alelos y pueden causar variaciones en la proteína que se produce, o dónde, cuándo y qué cantidad de la proteína se produce. Estas diferencias en la forma en que se produce la proteína contribuyen a las características físicas únicas de cada perro. Cuando un perro tiene dos copias del mismo alelo, se dice que es homocigoto. Cuando los dos alelos que tienen son diferentes, se los conoce como heterocigotos.

El genoma canino

El cuerpo de un perro contiene trillones de células. La mayoría de estas células contienen un núcleo. En los perros se encuentran 38 pares de autosomas (cromosomas no sexuales), para un total de 76 cromosomas, más los dos cromosomas sexuales (X e Y) que hacen un total de 78 cromosomas.

Los perros tienen aproximadamente tres mil millones (3.000.000.000) de pares de bases en cada célula. Lo que se nos hace una idea la la complejidad que puede presentar la herencia canina.

Los genes se definen por una secuencia única de nucleótidos que puede ser tan pequeña como cien bases o tanto como un millón. La secuencia de cada gen forma su «código». Cada uno de los 78 cromosomas contiene los códigos de cientos de genes, los cuales codifican la maquinaria necesaria para fabricar todas las proteínas del cuerpo.

El término «genoma canino» se refiere a la secuencia completa del genoma del perro, incluidos todos los genes y los espacios intermedios entre los mismos. Los genes pueden determinar cómo se desarrollará el perro, puesto que la herencia canina comprende desde el color de su pelaje hasta los rasgos de su personalidad y, en algunos casos, las enfermedades a las que su perro será susceptible.

Herencia canina – genotipo y fenotipo

Toda la carga genética de un individuo, con su respectiva combinación de alelos se conoce como el genotipo. Las características físicas que tiene un perro en su fenotipo.

El fenotipo (la apariencia) viene determinado entonces por la carga genética más la influencia del ambiente circundante. Interpretar de qué forma el genotipo (los genes del perro) influye en el fenotipo (la forma en que se ve) no siempre es sencillo, y son valores con probabilidades estadísticas.

A continuación vamos a describir algunos de estos mecanismos de expresión génica que ayudan al esclarecer aspectos relevantes relacionados con la herencia canina.

Alelos dominantes y recesivos

Las diferentes versiones de un mismo gen se denominan alelos. Cada gen contiene la información para una característica específica. Se puede decir que los alelos son recesivos o dominantes. El alelo será recesivo si la variación de la característica que codifica no se hace visible, y será dominante si esa característica siempre se expresa en la apariencia física.

Un alelo recesivo solo se expresa (influye en las características del perro) si ambos alelos son iguales. Por otro lado, en la herencia canina un alelo dominante siempre se expresa, incluso si va acompañado de un alelo diferente.

Predicción genética en la herencia canina

Se puede usar un diagrama genético o cuadro de Punnett para mostrar cómo funcionan los alelos dominantes y recesivos. Las letras se utilizan para simbolizar el genotipo (los alelos que tiene un perro). Una letra mayúscula representa un alelo dominante y una letra pequeña representa un alelo recesivo. El siguiente ejemplo muestra un cuadro de Punnett formado para el color del pelaje, B representa un alelo dominante para el pelaje negro, y el b representa un alelo recesivo para el pelaje marrón (también llamado chocolate o hígado). En el ejemplo a continuación, ambos padres tienen un genotipo de Bb, por lo tanto sus gametos serán ½ B y ½ b. Como B es dominante, cualquier descendencia que presente los alelos Bb o BB será negra, mientras que la descendencia que tenga dos copias de b, que es recesivo, será marrón.

Herencia canina, cuadro de Punnett
Herencia canina, cuadro de Punnett

En este ejemplo sobre herencia canina, el cruce entre dos perros de pelaje negro producirá una prole que probabilísticamente serán 3 cachorros negros y uno marrón o chocolate, aunque ambos padres son negros, pero al ser heterocigotos portadores de un alelo recesivo (b), el 25% de la camada puede resultar que exprese en el fenotipo la característica recesiva (marrón).

A veces puede producirse otros fenotipos cuando un individuo tiene genes y alelos diferentes. Usando el ejemplo en el cuadro de Punnett, un individuo con BB tendría pelaje negro, un individuo con bb tendría pelaje marrón, un Bb sería negro portador de chocolate o marrón, pero individuos que porten también “d” , en su descendencia algunos tendría un color de pelaje intermedio, consecuencias de coloraciones diluidas. En la herencia canina, el diluido del negro es el gris o azul, el del chocolate o marrón el beige.

Herencia canina, dilución
Herencia canina, dilución

En este ejemplo, el cruce entre dos perros de pelaje negro portador de marrón y dilución producirán una prole que probabilísticamente estará formado por un cachorro gris, dos negros portadores de marrón y dilución, y un beige, consecuencia del gen “d” en homocigosis, en heterocigosis (Dd) presenta su color original.

Alternativamente, para algunas características, no se produce un fenotipo intermedio, sino que se pueden expresar los dos simultáneamente, ya que comúnmente no existen solamente dos alelos de un gen (uno dominante y uno recesivo). Existen varios alelos. En la herencia canina un perro solo tendrá dos copias de cada gen, uno de cada padre, pero habrá una variedad de posibles alelos dentro de la población. Que para un gen existan más de dos alelos aumenta las posibilidades de tener mayor variabilidad en las características fenotípicas en una población.

En conclusión, en herencia canina se puede usar un cuadro de Punnett para dos genes diferentes (4 alelos), o tres genes o cuatro genes, etc, incrementándose la complejidad de las probabilidades de combinaciones genéticas que se pueden obtener en los cachorros: arena, sable, marfil, bicolores, ruanos…

Se debe considerar que a veces, en la herencia canina, el efecto de un gen puede enmascarar la expresión de otro gen no relacionado. Esto es conocido como el fenómeno de epístasis. Un ejemplo muy conocido es el color del pelaje en el perro Labrador Retriever. Un alelo de color de pelaje negro (B) es dominante sobre el aleo (b) de pelaje marrón (chocolate), que es recesivo. Un segundo gen encontrado en un área diferente del DNA, (E) no trasmite color, anula el efecto de (e) y no afecta la expresión de (B) ni de (b), y el alelo (e) permite coloración amarilla y domina sobre (B) y (b). La combinación de estos genes en cuanto al color (Bb) y transmisión (Ee) producirán 9 ejemplares con cargas alélicas diferentes pero solo tres colores distintos: negros (EEBB, EEBb, EeBB y EeBb); amarillos (eeBB, eebb, eeBb), chocolate o marrón (EEbb, Eebb)

Adicionalmente, se debe recordar que algunos genes no tienen el mismo efecto de apariencia sobre diferentes individuos, a menos que se encuentren en ciertas condiciones ambientales, otros se expresan solo en alguno de los sexos, o se expresan de forma diferente entre machos y hembras. La expresión de algunas características está bajo el control de varios genes, y no de un solo gen (poligenia). Un buen ejemplo de esto en herencia canina será el tamaño del perro, que estará controlado por la gran cantidad de genes que producen sus, patas, espalda, cabeza, etc. El color de los ojos también puede ser controlado por varios genes diferentes y por lo tanto no son heredados de una manera simple.

En general, se recomienda observar los elementos que conforman la herencia canina, para tomar las decisiones que permitirán la mayor probabilidad de lograr un resultado deseado. Los criadores saben que los rasgos dominantes se expresan en la generación directa, no se saltan generaciones. Mientras que los rasgos recesivos pueden pasar a las segundas o terceras generaciones y deben heredarse tanto del padre como de la madre para ser visibles. El conocimiento sobre la actividad genética o herencia canina, las reglas y las excepciones permite aumentar la posibilidad de obtener en la descendencia los rasgos deseables y evitar aquellos que se consideran indeseables.

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