Perro lobo checoslovaco – todo lo que necesitas saber antes de adquirirlo

Perro lobo checoslovaco
Perro lobo checoslovaco
Anja Kosi/CC BY 2.0

Con el afán de verificar si era posible el cruzamiento entre perros y lobos, criadores se aventuraron en lograr camadas a partir del pastor alemán y del lobo de los Cárpatos, logrando la fantástica creación del perro lobo checoslovaco.

Fue en 1982, diecisiete años después de que comenzaran las primeras pruebas para su creación, que finalmente la raza quedó reconocida a nivel nacional en la antigua República de Checoslovaquia. Un hecho que ayudó a dicha consolidación fue la comprobación de que los cachorros podían reproducirse entre sí.

Rasgos físicos del perro lobo checoslovaco

Con sus 62 cm de altura promedio y sus hasta 25 kg, está catalogado como perro grande. Es un can rústico y robusto. Dado su visiblemente alta cruz, el perro lobo checoslovaco en tan solo un poco más largo que alto. Por ende, su aspecto es cuadrado.

La parte de su anatomía que más lo hace asemejarse al lobo es su cabeza. Esta posee forma de cuña algo truncada. Su hocico de máscara clara y terminado en una nariz ovalada pequeña, sus ojos inclinados hacia arriba y de color ámbar, junto con su pelaje abundante y matizado como todo perro lupoide, son la reminiscencia viva de los lobos salvajes.

Otro rasgo característico de los lobos son sus delgadas y erguidas orejas, las cuales tienen forma de triángulo y son relativamente cortas. La alta inserción de su cola, la cual adquiere una pronunciada curvatura cuando la actividad del perro se incrementa, es también una característica de dichos animales salvajes.

El pelaje de este perro cambia según la estación. Mientras que en verano pierde abundancia y densidad, en invierno le crece una subcapa de lanilla que recubre la totalidad del cuerpo del animal. Por ello es que es un perro ideal para climas fríos y para actividades al aire libre en zonas con temperaturas verdaderamente bajas.

Carácter y comportamiento

La marcada lealtad que manifiesta el perro lobo checoslovaco hacia su dueño suele convertirlo en una amenaza para los desconocidos. Suele reaccionar de forma rápida, sin dar mucho margen de reacción hacia su objetivo, y son bastante desconfiados de los extraños.

Son más impulsivos que sociables, por lo que si queremos hacerlos convivir con niños u otras mascotas, tendremos que hacer efectiva la presentación en la etapa de cachorro.

No podemos dejar de considerar que provienen de los lobos, por lo que su instinto cazador y protector está en su ADN.

Salud y cuidados

Cuenta con una salud más resistente que los perros a los que habitualmente estamos acostumbrados. Su diversidad genética ayuda en la inmunidad hacia enfermedades que suelen amenazar a los perros corrientes. No obstante, como descienden de los pastores alemanes, se cierne sobre ellos la latente posibilidad de desarrollar displasia de cadera.

El perro lobo checoslovaco, a pesar de su rusticidad, no es la raza ideal para dejar a su suerte en un jardín. Este descendiente de lobos necesita de la compañía humana de forma constante, así como también de una intensa y diaria actividad física. Debido a que porta en su genética la impronta de la jerarquía, habrá que mostrarle quien manda, pero siempre a través de la estimulación positiva y de las más modernas y alejadas de la violencia técnicas de adiestramiento.

¿Qué es lo que más hay que cuidarles a nivel físico? El pelo. Un intenso cepillado diario mantendrá la salud y la estética del pelaje de tu perro lobo checoslovaco, a la vez que preservará tu casa de la temida capa de pelos desperdigada por todos lados, sobre todo llegado el momento de su correspondiente muda.

Huelga decir que las revisiones con tu veterinario de confianza son de suma importancia, si queremos prevenir su estado de salud, así como vacunaciones, desparasitaciones, facilitarle una comida saludable balanceada, si es posible de buena calidad, e higiene tanto de sus instalaciones como la corporal (baños si se encuentra demasiado sucio, revisión de uñas, ojos, orejas…)

Cómo está clasificado el perro lobo checoslovaco

Según la FCI integra al perro lobo checoslovaco  en el grupo uno que cataloga a los perros de pastor y boyeros, sección primera que agrupa a los perros de pastor en los que se suele imponer pruebas de trabajo. Su estándar definitivo se publicó por parte de esta organización en el año 1999.

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