
Todos sabemos que una dosis de café nos ayuda a mantenernos alerta y concentrados. La ciencia acaba de demostrar que este estimulante tiene un efecto similar en los insectos. Un reciente estudio publicado en la revista iScience ha revelado que el consumo de cafeína en hormigas argentinas (Linepithema humile) agudiza, de forma notable, su memoria espacial y capacidad de aprendizaje. Este hallazgo, lejos de ser una curiosidad que nos proporciona la biología: podría transformar las estrategias de control de plagas.
Las hormigas argentinas figuran entre las especies invasoras más dañinas y costosas del planeta. El método tradicional para intentar erradicarlas se basa en el uso de cebos envenenados. Sin embargo, estas trampas suelen fracasar porque las colonias a menudo pierden el interés en el cebo. En otras ocasiones lo abandonan, antes de que el propio veneno logre propagarse por todos sus miembros. Es precisamente esta barrera la que el nuevo estudio pretende solucionar.
El impacto cognitivo de la cafeína en hormigas argentinas
Para comprender este mecanismo, un equipo de biólogos liderado por el investigador Henrique Galante, de la Universidad de Ratisbona, diseñó un minucioso experimento de laboratorio. Proporcionaron a los insectos soluciones de azúcar mezcladas con distintos niveles de cafeína: nula, baja (25 ppm), intermedia (250 ppm) y altamente tóxica (2.000 ppm).
Los datos revelaron que las dosis bajas e intermedias transformaron a las exploradoras en recolectoras muy eficientes. Lo más llamativo es que este aumento de rendimiento no implicó un incremento en su velocidad física. Las hormigas no corrían más rápido; simplemente, trazaban rutas mucho más rectas, directas y sin rodeos hacia la fuente de alimento. Gracias a este pico de concentración redujeron su tiempo de viaje hasta en un 38 %.
Aplicación práctica del experimento
La aplicación práctica de suministrar cafeína en hormigas argentinas a través de cebos comerciales resultó ser muy relevante. Si el estimulante les ayuda a aprender la ubicación de la comida más rápido, las exploradoras trazarán rutas de feromonas más intensas, incluso lo harán en menos tiempo. Sin olvidar que esto provoca un efecto llamada masivo, atrayendo a una gran cantidad de compañeras hacia el cebo.
Como resultado, el veneno se introduce y se distribuye a toda velocidad por el interior de la colonia, afectando a la población antes de darse cuenta de la toxicidad del alimento. Aunque los científicos advierten que aún se están realizando ensayos de campo en entornos reales, como en España, aprovechar las capacidades cognitivas de los insectos podría ser la herramienta definitiva para frenar su devastadora expansión.
Referencias
Henrique Galante, Massimo De Agrò, Alexandra Koch, Stefanie Kau, Tomer J. Czaczkes. Acute exposure to caffeine improves foraging in an invasive ant. iScience, 2024; 27 (6): 109935 DOI: 10.1016/j.isci.2024.109935




