Animales de sangre fría, poiquilotermos, estrategias de termoregulación

Animales de sangre fría, poiquilotermos
Animales de sangre fría
Emilia Murray/CC BY-SA 2.0

Concepto y características de los animales de sangre fría

La evolución ha llevado a una gran diversidad de animales a poseer adaptaciones que los facultan a vivir en casi todos los rincones del planeta, moldeando estructuras o simplemente estableciendo conductas que los permiten contrarrestar los distintos eventos naturales que amenazan su existencia. En nuestro caso, los animales poiquilotermos o como se les llama comúnmente animales de sangre fría, son aquellos que no poseen la capacidad de regular su temperatura corporal mediante procesos fisiológicos internos, sino que dependen de factores ambientales y conductuales para mantener una temperatura que le ayude sobrevivir, ya que ésta fluctúa junto con la temperatura ambiente.

Estos animales de sangre fría se caracterizan por depender de de medios externos como radiación solar, temperatura del aire, la del agua y de las madrigueras, para aumentar o disminuir su metabolismo y cumplir con las funciones básicas de su cuerpo, ya que el calor generado por el consumo de alimentos se pierde rápidamente y resulta ineficaz para su autorregulación interna.

¿Cuales son los animales de sangre fría?

Actualmente se consideran animales de sangre fría a los insectos, peces, anfibios y reptiles, los cuales poseen distintas maneras de poder regular su temperatura corporal.

Estrategias de regulación de la temperatura en animales de sangre fría

Como ya se dijo anteriormente los animales poiquilotermos son incapaces de regular su temperatura por sí solos, tal como lo hacen los animales endotérmicos que producen calor por medio del metabolismo alimenticio. Todos los animales al ingerir alimentos producen calor, pero en el caso de los animales de sangre fría carece de los medios para mantenerlo dentro de su cuerpo, por lo que se disipa rápidamente al medio exterior, es por esta razón que han adoptado estrategias que describiremos a continuación.

En el caso de los reptiles poseen un abanico de posibilidades para poder regular la temperatura corporal, para tal fin, tienen mecanismos o conductas que en biología suelen ser denominados como mecanismos etológicos, en los cuales usan refugios para combinar momentos de exposición a la luz solar y sombra, pueden seleccionar sustratos o pisos de diferentes temperaturas, absorber la radiación solar de manera directa, utilizar partes de su cuerpo, como el abdomen, al separar o colocándolo en contacto con el suelo para la transferencia o absorción de calor, y hay otros que excavan para poder mantenerse.

Dependiendo de los mecanismos utilizados los reptiles se pueden clasificar como:

Heliotermos: son aquellos reptiles que suelen utilizar en menor o mayor proporción la radiación solar para ganar temperatura corporal.

Tigmotermos: son los que tienen la capacidad de regularla mediante el contacto con la superficie, que se da por medio de la conducción de calor, el cual pasa de la superficie caliente al cuerpo del animal elevando su temperatura.

Un caso particular ocurre con la pitón, la cual puede actuar como un animal endotérmico durante el período de incubación para generar calor, de manera que hace temblar su cuerpo para producir el calor que necesitan los huevos, a este proceso se le denomina ergotermia.

El grupo anfibios tienen un mecanismo de regulación muy similar a la de los reptiles, para tal fin, utilizan el calor de la luz del sol, el cual activa los procesos químicos internos acelerando así su metabolismo y poder cumplir con los procesos fisiológicos. Presentan la desventaja que al no poseer estructuras en la piel que los ayuden a retener el calor y la humedad, estos se pierden por evaporación, lo que restringe a estos animales de sangre fría a vivir en sitios específicos en lo que se asegure un balance hídrico.

También pueden transmitir o recibir calor por contacto con superficies bien sea sólida como las rocas o líquidas al sumergirse en el agua. Igualmente algunas especies pueden termoregularse utilizando cambios de color en su piel, bien sea para absorber o para reflejar la radiación y evitar el sobrecalentamiento.

La clase Insecta (insectos) son considerados animales de sangre fría, ya que aunque algunos pueden generar calor en alguna parte de su cuerpo, no son capaces de mantenerlo por mucho tiempo, esta generación de calor generalmente la producen los insectos voladores, de manera que al agitar los músculos para volar incrementan la temperatura corporal, enfriándose al estar en reposo. El resto de los insectos depende exclusivamente de las fluctuaciones de temperatura de su entorno utilizando las diferentes estrategias para obtener o dispersar el calor mediante el contacto con los factores ambientales.

Otros animales de sangre fría que pueden generar calor mediante sus movimientos son los peces, estos animales tienen la particularidad de termoregularse mediante una técnica llamada contracorriente, en la que la sangre fría proveniente de las branquias, después del proceso respiratorio, se calienta a medida que se transporta por pequeños vasos, que están paralelos a los vasos que transportan sangre caliente de los músculos al corazón, controlando así su temperatura interna. Hay otro grupo de peces que logran utilizar las variaciones de temperatura del agua, logrando calentar su cuerpo en aguas superficiales, lo que aumenta su metabolismo para poder ingerir los alimentos que encuentra en agua más profunda y frías.

Ejemplos de algunas especies animales de sangre fría

Son muchas las especies de animales de sangre fría, destacamos algunos ejemplos para conocer cómo es su termoregulación.

Crocodilus crocodilus: es un reptil heliotermo, ya que para termoregularse utiliza la radiación solar, en casos de sobrecalentamiento puede abrir la boca y refrescar el cerebro, también puede colocar parte de su cuerpo en la sombra y si está muy acalorado se sumerge en el agua. A nivel taxonómico, actualmente se denomina a la especie Caiman crocodilus, y se reconocen varias subespecies como es el caso del Caiman crocodilus crocodilus.

Bolitoglossa ramosi: es un anfibio tigmotérmico, lo que quiere decir que utiliza la temperatura del sustrato con la que tiene contacto para regular la temperatura interna.

Cottus extensus: es un pez que para termoregularse utiliza las variaciones térmicas existentes en el agua, entrando en contacto con aguas cálidas de la superficie para calentarse y acelerar su metabolismo.

Autores consultados

  • – Cruz, E.; Galindo, C.; Bernal, M. (2016)
  • – Daza,E.; Pérez, M. (2011)
  • – Martinez, J. (1975)
  • – Mena, J. (2000)
  • – Nay, T.; Johansen, J.; Habary, A.; Steffensen, J.; Rummer, J. (2015)
  • – Rohring, B. (2013)

Comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *