Enfermedades inflamatorias de los músculos en perros

Enfermedades inflamatorias de los músculos en perros


El sistema muscular del perro está compuesto por tejidos con diferente aspecto y función, entre los que se encuentra el músculo estriado esquelético. En las enfermedades inflamatorias de los músculos en perros, el músculo esquelético representa el componente principalmente afectado.

El músculo esquelético es el responsable de los movimientos voluntarios a través de los cuales el animal se comunica y desplaza libremente. Las afecciones a ese nivel podrán entonces manifestarse como alteraciones en la marcha y otros signos característicos.

Describiremos las principales enfermedades inflamatorias de los músculos en perros, su mecanismo y abordaje clínico.

Clasificación de las enfermedades musculares

En el consultorio de pequeños animales existen técnicas sencillas de gran valor semiológico, mediante las cuales es posible realizar una evaluación preliminar del sistema muscular esquelético. La observación del animal en reposo o en movimiento, la palpación superficial y la realización de movimientos pasivos están entre las más importantes.

Signos como dolor, cambios de posturas, alteraciones en la marcha, así como cambios en el tono, la estructura o simetría muscular, podrán alertarnos sobre la existencia de procesos patológicos de diversa índole.

Las enfermedades de los músculos, también llamadas miopatías, pueden clasificarse de acuerdo al mecanismo predominante y el agente causal. Así es como nos encontramos con miopatías de tipo traumáticas, inflamatorias y no inflamatorias, que responden a causas o factores más o menos específicos.

En este artículo abordaremos las enfermedades inflamatorias de los músculos en perros que más habitualmente se describen en la clínica veterinaria.

Principales enfermedades inflamatorias de los músculos en perros

Entre las enfermedades inflamatorias de los músculos en perros se reconocen aquellas que responden a causas parasitarias y las que se desarrollan por mecanismos inmunomediados específicos. El daño muscular puede ser de tipo primario o secundario, y resultar afectada tanto la fibra muscular como su inervación.

Miopatías parasitarias

Entre las miopatías parasitarias se destacan aquellas causadas por Toxoplasma gondii, Neospora caninum y Hepatozoon canis.

La toxoplasmosis es una enfermedad generalmente asintomática, que puede evidenciarse clínicamente en animales jóvenes o en aquellos individuos cuyo sistema inmunitario se encuentra comprometido. Los signos musculares responden a la presencia del protozoo enquistado en las fibras, e incluyen marcha rígida, dolor y atrofia del músculo.

N. Caninum puede causar enfermedad neuromuscular con signos similares a los observados en la toxoplasmosis. Suele afectar a cachorros, en los que se observa: incoordinación (ataxia), parálisis parcial, atrofia muscular, y, en casos más graves, hiperextensión y rigidez del músculo con compromiso de las cuatro extremidades.

El H. Canis se adquiere por ingestión de garrapatas infectadas. Dentro del ciclo del parásito, el perro representa el huésped intermediario. Los animales afectados presentan principalmente fiebre y dolor muscular.

Miositis de los músculos masticatorios

Dentro de las enfermedades inflamatorias de los músculos en perros, la miositis de los músculos de la masticación representa la más comúnmente observada.

La enfermedad parece desarrollarse por mecanismo autoinmune, mediante el cual se producen anticuerpos contra un tipo de fibra muscular específica presente en los músculos temporales, maseteros y pterigoideos.

En los perros afectados, es posible reconocer una primera fase aguda -de dos a tres semanas de duración- caracterizada por dolor e inflamación de los músculos masticatorios. Cuando la enfermedad se vuelve crónica, se observa atrofia muscular marcada y una imposibilidad para abrir la mandíbula.

Miastenia gravis

Se trata de una condición adquirida de tipo autoinmune en la que se producen anticuerpos que bloquean los receptores musculares nicotínicos de acetilcolina. La acetilcolina funciona como un importante neurotransmisor y su rol es crítico en la comunicación neuromuscular que hace posible la contracción.

No existe una predisposición racial para la miastenia adquirida. Los animales mayormente afectados son los adultos jóvenes -dos a tres años- y los gerontes.

El signo característico es una debilidad muscular (miastenia) que se evidencia principalmente durante el ejercicio y disminuye durante el reposo.

Existe una forma congénita de miastenia gravis producida por deficiencia de receptores de acetilcolina. Se ha descrito principalmente en ejemplares terrier jóvenes.

Polimiositis

Dentro de las enfermedades inflamatorias de los músculos en perros, la polimiositis representa una afección cuya causa no está del todo esclarecida. Se asocia, sin embargo, a mecanismos de tipo autoinmunes, y puede presentarse sola o junto con enfermedades de comportamiento similar como lupus y toxoplasmosis.

Afecta animales adultos y de razas grandes. Los animales cursan con aumento de la temperatura corporal, debilidad muscular, marcha rígida, ladrido disfónico, dolor a la palpación del músculo y atrofia.

Tanto la miastenia gravis como la polimiositis pueden cursar con una condición llamada megaesófago; se produce por compromiso del segmento muscular de tipo esquelético que forma parte de dicho órgano.

Abordaje clínico de las enfermedades inflamatorias de los músculos en perros

En las miopatías inflamatorias el diagnóstico se realiza conjugando los signos clínicos con estudios específicos como serología, observación de extendidos de sangre y el análisis histopatológico a partir de biopsia muscular.

El tratamiento de este tipo de afecciones incluye terapia prolongada con corticoides sintéticos, antiparasitarios y fármacos más menos específicos según el caso.

Comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *